Oficio florido, Se expone en Galería Gubidxa de Unión Hidalgo.

Por Víctor Fuentes

Una muestra de bocetos y objetos personales de Alfonso Areola Carrasco se presentó en la Galería Gubidxa de Unión Hidalgo, el pasado 30 de enero del año 2022. El trabajo dedicado al oficio artesanal honra a Floriberto Che Vázquez, que dedicó toda su vida a esta labor. Y que el mes entrante 26 de febrero cumple una década luctuosa.

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El trabajo dedicado al oficio artesanal honra a Floriberto Che Vázquez

Por ello la Galería Gubidxa, con la colaboración de Alfonso Areola Carrasco, le rinden este merecido homenaje.

Alfonso conocido en la comunidad como Pocha, Pochita. O Dulce Yanet en su nombre artístico. Es un estuche de sorpresas. Siempre hay personas tan necesarias y Alfonso es una o uno de ellos.  Alfonso es una suma de vidas e historias que continúan vívidas, está formado por Asunción Na Chion, su abuela materna de quien aprendió a sanar el alma de los dolidos. De Ta Nicho Pancha su abuelo igualmente materno aprendió el alivió del cuerpo. Con su maestro artesano Floriberto o Flori Muxe el arte de crear jardines floridos y multicolores.

Con este último don hacemos posible esta muestra representativa de su labor, él sin proponérselo sigue contando la vida de su maestro en cada trazo creativo que haga. Por ello es necesario tener entre nosotros a personas tan bondadosas como Flori.

Que casi con vehemente orfandad prodigó cobijo no solo al enseñar su oficio sino a graduarse en la academia de la vida a varios jóvenes y de varias generaciones como lo fue en su momento nuestro hermano Alfonso que con sus manos, mente y alma lo honran con dignidad en cada línea o puntada que dan.

De la misma manera compartimos la narrativa que Jocelyn Che Santiago dedicó a la muestra. Cuando pienso en Alfonso Arreola, veo a través de todos los umbrales. Existe una ventana desde su lápiz mágico que me lleva en el tiempo. Muchos años han pasado, al menos 20, desde la primera vez que lo vi con la mantilla con la que cubre su cabeza y su cabello chino. Azul, amarilla, negra, colores distintos según el día, el sentimiento.

Colores en los que viajan también sus historias. Me estaciono en una de ellas: Aguja, hilo de seda, papel manila, crayola blanca, ceniza, maizena, tela. bastidor. Palabras diarias, el diccionario no las contiene en su dimensión exacta. La crayola roza la tela, completas los puntos entre las flores. “Ningún huipil es igual a otro” pienso. Colocas algunas hojas, continúas diseñando jardines incontables. Flores de técnica antigua, las que identifican el bordado Gubiña entre los de otros pueblos del istmo. Esa escena transcurrió por tantos años que mi mente no distingue la primera vez que ocurrió. Semillas, pistilos, filamentos, es impensable para ti que el polen no esté en las flores.

Tic tac, pasa el tiempo y me estaciono de nuevo: Tus manos tocan el pegamento. Forras con papel de Maseca. Busco las formas y no las encuentro. Tú, en cambio, reconoces la figura y guías el movimiento. Una, dos, tres capas. Ante mis ojos, y los otros tantos testigos se forma algo claro: camellos, caballos, elefantes, el arreglo en turno que nadie podía distinguir aparte de él, aparte de ti.

Me estaciono otra vez en el recuerdo. Pienso en el dolor que te habita, y del que cubres al mundo. Recuerdo tus historias, la última que compartimos hace unos meses. Escucho tus risas, te veo colectando morro para hacer jarabe. “Oficio florido” es la cumbre de la montaña que eres. La que siempre serás, de la que aprendo. En tus objetos, en tus obras, está tu vida. El hilo y el crayón han acompañado todo este tiempo. Tal vez habría de preguntarle a ambos algún consejo para escribir de ti.

Gracias, Alfonso. Tu oficio es el legado amoroso que habitamos, algo me pasa con tu obra. Es tanta tu magia que, como dice Elena Garro “La veo, me veo y me transfiguro en multitud de colores y de tiempos”. Gracias a ella “Estoy y estuve en muchos ojos”. Ojos que crean, ojos que bordan, ojos que recorren este mundo en todas sus formas. Ojos que guardan recuerdos, todos tuyos, todos artistas. Ojos donde, después de diez años, vive mi tío, mi papá, el artista, Floriberto.

La muestra estará durante todo el mes de febrero, para quienes puedan y deseen visitarla en Calle Emiliano Zapata # 15.

 

 

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