Por crear conflictos comunitarios y ejercer violencia laboral y discriminación, más de 40 trabajadores exigen renuncia de rector de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca.

**Denuncian hostigamiento tras el inicio de un despido masivo y público por parte del rector, Rigoberto Vásquez García

Diana Manzo

Oaxaca, Oax.- Por crear conflictos comunitarios derivados de actitudes y decisiones unilaterales, así como ejercer violencia laboral y discriminación, más de 40 maestras y maestros despedidos y *coaccionados* públicamente de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca (UACO) exigen la salida urgente e inmediata del rector, Rigoberto Vásquez García.

Quienes firman el documento, integrantes de la Comunidad Universitaria Comunal del Centro de Santa María Colotepec de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca (UACO), en coordinación con las Unidades de Aprendizaje Comunal (UAC) de Candelaria Loxicha, San Agustín Loxicha, San Miguel
Panixtlahuaca y San Jerónimo condenaron los
recientes actos de hostigamiento, persecución, división, discriminación, exclusión y confrontación dirigidos hacia los pueblos de la Sierra Sur y de la Costa de Oaxaca, México.

Las y los maestros despedidos y señalados, pertenecen al Centro Universitario Comunal y a sus unidades de aprendizaje de Santa María Colotepec, quienes señalaron que las actitudes del rector han vulnerado las relaciones comunitarias generando conflictos entre habitantes y pueblos.

“Estas acciones, perpetradas
de manera directa por el rector en funciones de nuestra casa de estudios, Rigoberto Vásquez García, constituyen una flagrante violación al derecho humano fundamental a la educación y contradicen profundamente los principios que dieron origen a esta institución. Es imperativo visibilizar que las comunidades universitarias de estas regiones hemos sido sometidas a una violencia estructural y
sistemática durante los últimos cinco años”, señalaron.

Recalcaron, que el actuar del rector y todo su equipo integrada por Beatriz González Pedro, coordinadora administrativa; Ana Cristina Camacho
Benítez, coordinadora académica; y Sebastián Espina Martínez, secretario general— han coaccionado y
legitimado espacios de simulación política.

Agregaron , que estas prácticas nocivas no solo han afectado a estudiantes y docentes, sino que han alcanzado de manera recurrente a las autoridades comunitarias.

“Hemos sido testigos de cómo estos mecanismos de control y agresión se reproducen de manera violenta contra las compañeras y compañeros iniciadores y fundadores del proyecto universitario comunal,
quienes de manera digna se han atrevido a alzar la voz en defensa de la educación. Proyectos hermanos en otras Unidades de Aprendizaje Comunal, como los de la región del Papaloapan y San Miguel Panixtlahuaca, han sido sistemáticamente ahogados y silenciados mediante el escalamiento de estas
prácticas autoritarias”, denunciaron.

Narraron, que la violencia alcanzó un punto crítico el pasado 26 de mayo de 2026, en la comunidad de
Juan Diego, perteneciente a Santa María Colotepec, Pochutla, Oaxaca, en donde las autoridades
universitarias ejecutaron acciones de carácter faccioso, arbitrario y colonial que violentan la vida interna de la comunidad universitaria —que integra al menos 300 estudiantes, de los cuales la mayoría son
mujeres indígenas y, representa a nivel estatal, el 30% del total de la matrícula de la UACO— y de los
pueblos originarios que han sostenido este proyecto con su aporte comunitario, su tequio y su labor diaria.

Molestas y molestos, reconocieron, que las violaciones sistemáticas
perpetradas por la administración de la UACO han ocasionado daños profundos que rebasan lo económico, afectando gravemente la seguridad, la honra y el tejido comunitario.

“No podemos tolerar que quienes apenas asumieron un cargo de poder, o que apenas entraron, que no conocen los procesos de quienes hemos servido a la UACO
desde su fundación ejerzan violencia, no lo vamos a tolerar ni permitir”, dijeron.

Asimismo, responsabilizaron directamente al rector de cualquier acto posterior de
violencia, hostigamiento o persecución política que se emprenda en contra de las y los firmantes de este pronunciamiento.

“No nos vamos a permitir que destruyan el tejido social de nuestros pueblos, vamos a defender esa lucha que iniciamos
con firmeza dentro de los marcos normativos e internos que rigen a nuestra universidad para salvaguardar la integridad de las juventudes y de nuestras comunidades”,recalcaron.

Por último hicieron un llamado urgente a las instancias superiores de gobierno, a las organizaciones
sociales y sindicales, a las instituciones de educación superior locales, nacionales e
internacionales para que intervengan ante la gravedad de la situación actual para recuperar la paz y seguridad, así se mantengan como observadores permanentes del actuar de las autoridades de la UACO dentro de nuestros territorios indígenas.

Por su parte la rectoría de la UACO, a través de un comunicado informó que no hubo tal despido, si no que se trató de un recorte presupuestal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *