“ Las mujeres trans somos más que caminar con zapatillas en la calle”: Sofía Guandulain, una década visibilizando los derechos de la diversidad sexual en Oaxaca

**Hace falta luchar por una buena educación, salud, sistema de retiro y derechos invisibles como adopción

Diana Manzo

Ser mujer trans para Sofía Guandulain, activista por los derechos de la diversidad sexual en Oaxaca es un orgullo. No solo porque ya la reconocen como el género que eligió, si no porque reafirma su dignidad e identidad que anheló durante muchos años.

Prepararse, tener conocimiento y estar en constante activismo es su lucha más que caminar con zapatillas, labios rojos, cabello rubio, y un vestido entallado.

Sofía reconoce que ser mujer trans es doblemente invisible, porque en una sociedad, te prefieren rezagada y sin que tengas las mismas oportunidades de cualquier ser humano.

En Oaxaca, a pesar de que ya puedes registrarte con el género que lo desees, todavía hace falta lucha por una buena educación refiere Sofia, que muchas veces. ven lejos de obtener sus derechos a la comunidad de la diversidad sexual.

Por ejemplo, citó, qué para ellas, que le dejen pensión u obtener pensión de sus parejas, cuando es del mismo sexo es algo imposible todavía.

O también, para las personas que desean adoptar, muchas veces se les interrumpe este derecho, al señalarlas y criticarlas.

Sofía refiere que en el tema educativo y de acceso a la salud, especialmente de las personas adultas trans es todo un calvario, puesto que no

Incidir en los espacios públicos es también una de sus prioridades, aunque también reflexiona, que todos los espacios deberían ser incluyentes, pero no lo son, no ocurre eso.

“Nuestra lucha, es también incidir en los espacios públicos, donde de por sí como personas tenemos derecho, pero no lo hay, no somos cuota, merecemos acceder a estos sitios y crear políticas públicas a favor de esta comunidad, que vive siempre rezagada y discriminada”, agrega.

**A mucho orgullo soy mujer trans**

Llamarse Sofía, que la filosofía define como “amor a la sabiduría”, es justamente lo que ella hace desde el activismo desde hace una década, que es una búsqueda constante del conocimiento y dignidad de los derechos humanos.

Visibilizar los derechos sexuales de la diversidad sexual no es sencillo, y tampoco se puede seguir normalizando que exista discriminación, racismo, por eso, para ella quitar tabues desde la información es una lucha constante que hace desde Oaxaca y sus regiones, porque hace falta privilegiar la salud y la educación, así como permitir mejores condiciones de vida.

“Mucha gente minimiza la lucha que hacemos, no la valoren, nos dicen que para qué, y la respuesta, es justamente que requerimos con urgencia una sociedad formada, una sociedad que sepa de sus derechos y no valide la violencia, porqué el no visibilizar los derechos de la diversidad sexual, es también violencia”, agrega.

Apasionada de la locución, Sofía hoy narra como su vida es otra a partir de decidir por su cuerpo y su género, que no es cosa fácil en una sociedad qué critica, que murmura cuando ve la silueta de un hombre unos labios rojos y bolso, pero que lo ha logrado con el acompañamiento de su familia.

“Ser y sentir desde una mujer trans no ha sido nada sencillo, muchas veces pensé en quitarme la vida, no lo logré, y entonces hoy que soy la que quiero ser, me gusta mucho cómo estoy, cómo lo he logrado y lo que sigue, porque mi ilusión es poder acceder a un cargo público y desde ahí crear propuestas o impulsar leyes donde las personas de la diversidad tengan respeto de sus derechos”, recalca.

Finalmente, Sofía recalca que el poderío de las mujeres trans está en la colectividad, solo así se podrá luchar contra lo que hoy existe: el patriarcado, la discriminación y las desigualdades.

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