Agustin Elorza,el artista que pinta las costumbres de los pueblos

 

#Especial / Diana Manzo / #UniónHidalgo 22 Oct (#istmopress)Agustín Elorza, es el artista que a través de sus pinturas busca que las actividades, oficios y celebraciones de los pueblos del Istmo queden plasmadas por muchos años más, es un hombre que busca concientizar  con el pincel y el oleo busca a las nuevas generaciones de las costumbres y tradiciones de sus orígenes.

Oriundo de San Miguel del Puente,  Oaxaca pero desde hace dos décadas vive en Unión Hidalgo,  localidad que considera su segunda tierra.

Llegar a su hogar es perderse en el tiempo y en el espacio, el primer filtro es un bello jardín colorido que es imposible pasarlo desapercibido, el aroma que ahí desprenden sus rosas invade todo espacio, conforme avanza, las paredes cuelgan cuadros de mujeres y hombres danzando el son regional y en otros los oficios de las mujeres trabajadoras del Istmo de Tehuantepec.

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Es en un rinconcito, donde el sol entra a través de un rayo de sol y el aire cruza sobre una línea delgada, está su bastidor de madera, de un lado coloca sus óleos y del otro lado están perfectamente alineados sus pinceles, desde el mas pequeño hasta el mas grueso, todo elaborados por él.

Para darle un acabado perfecto a sus pinturas, decidió hace más de diez años elaborar sus espátulas y pinceles, con un pedazo de madera le incrusta un pedazo de hule extraído de chanclas de goma que no utiliza.

“Me han dado muy buen resultado, ilustran mejor  los colores, dan acabado perfecto o dependiendo de cómo lo desee, he logrado que mis dibujos sobresalgan, algunos se burlan de mí diciendo como es posible que prefiera el hule de las chanclas y no los pinceles, pero aunque no lo crean dan mejor textura”, expresó.

El origen de su amor por el arte surgió desde muy pequeño, cuando su padre quién se dedicó a la producción cafetalero lo llevaba de un lugar a otro, ahí miraba paisajes y modo de vida de las personas.

Sin embargo al llegar a su edad adulta comenzó a trabajar en una zona petrolera del sureste del  país, pero de un momento a otro decidió abandonarlo y retornar a su pasión, el arte.

“De un momento a otro le dije a mi padre, que dejaría el trabajo, no me quejo, ganaba muy bien, pero mi pasión era pintar, ser arte y no para salir en la televisión sino por gusto, entonces comencé a estudiar dibujo y arte por correspondencia, disfrutaba mis lecciones y de inmediato las puse en práctica”, narró.

Agustín toma con soltura el pincel y comienza a dibujar las frutas típicas del Istmo de Tehuantepec, a lo que con voz dulce responde ¡Una clienta me pidió que rescate las frutas que antes consumía y que ahora se han perdido por la modernidad, considero que ese es mi trabajo como pintor y artista, darle al cliente lo que pida y lo que uno sabe, sin exagerar!.

AL LLEGAR A  UNIÓN HIDALGO, TODO SE TRANSFORMÓ…

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Recuerda que cuando llegó a Unión Hidalgo se trajo a vivir con él a toda su  familia, su esposa e hijos,  y de inmediato comenzó a recabar información y datos del modo de vida para poder plasmarlo.

“Fue el doctor Carlos Sánchez quién me mostró imágenes y fotos de cómo era Unión Hidalgo y otros pueblos del Istmo de Tehuantepec, por lo que comencé a pintar y por fortuna gustó mi trabajo, ahora me preguntó ¿Quién no tiene una pintura de Elorza en su casa?, sin embargo los hay pero pocos, creo que hemos invadido nuestro conocimiento en los hogares”, puntualizó riéndose.

Señaló que sus pinturas han trascendido en lo largo y ancho del estado de Oaxaca, es su esposa Rosa Ruiz Gómez, quién vende cada uno de sus pinturas y las muestra en exposiciones graficas del estado.

Elorza se considera una persona antisocial y no porque no le guste convivir con las personas sino que disfruta de su soledad y de su espacio, que considera  su rincón lo arropa día y noche.

“Con la pintura tengo paz en mi corazón, lo primero que hago al levantarme es regar mis plantas y de inmediato comenzó a pintar, elaboró mis  propios bastidores con tela de poliéster, es todo un arte hacerlo, porque va implícito un toque personal, y de inmediato comienzo a dibujar todo aquello que me transmita costumbrismo y vida cotidiana”, explicó.

Su sencillez y buena vibra, dan muestra de que Elorza es todo un personaje de la vida artística, su obra ha recorrido espacios como la galería Rufino Tamayo además de diversos espacios en la costa oaxaqueña.

Por su carácter introvertido, teme ser famoso y tener que abandonar la tranquilidad de su espacio.

“Pinto para vivir y lo disfruto, añoro que la vida me siga prestando más minutos, actualmente tengo 58 años y quiero seguir pintando, dibujando y plasmando mis ideas y pensamientos, he avanzado mucho, pero me falta, el aprendizaje y conocimiento son de siempre, no de minutos y tampoco segundos”, refirió.

Elorza aguarda obras en su hogar, las horas no pasan para él, en un día realiza una pintura, es muy cuidadoso en los acabados, ninguna de sus obras es igual, un detalle las hace diferente, es toda una obra maestra la que plasma con sus manos.

“Mis obras no cuestan mucho o poco, sino lo que el cliente considera que valen, actualmente la crisis económica nos ha pegado, los profesores son clientes consentidos, pero últimamente poco nos visitan, elaborar obras no se hace como pan caliente, sino se busca indagar en el tiempo y el espacio, y ese soy yo, Agustín Elorza”, concluyó.

Fotos: Jacciel Morales

 

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