Pobladores de Tres Marías después de 100 años vieron la luz eléctrica en sus hogares

#TresMaríasPasodelTigre 14 Agosto (#Istmopress).- “Esta noche estamos muy emocionados, seguramente no vamos a dormir, es un sueño esperado por muchos años , a mis 41 años de edad, por primera vez vi una lámpara prenderse e iluminó mi casa”, expresó Virginia Castro, habitante de la comunidad Tres Marías, paso del tigre enclavada en la zona montañosa en la región del Istmo de Tehuantepec, quién desde hace más de 100 años se mantuvo a oscuras y este fin de semana gracias al proyecto comunitario de electrificación a cargo de las “abuelas solares” capacitadas en el Barrefoot Collage de la India se electrificó con energía solar.

“Tres Marías, paso del tigre”, es la segunda comunidad marginada en la región del Istmo de Tehuantepec que se electrificó con el proyecto comunitario de energía solar, fueron un total de 10 viviendas y 1 escuela , a pesar de que en esta zona oaxaqueña se ubican 25 parques generadores de energía eólica, pero ninguna ha brindado esta ayuda comunitaria como lo han hecho las abuelas solares en donde también intervienen la iniciativa privada y organizaciones sociales como: ONU-Mujeres, Gobierno Indio, Enel Green Power, Barefoot College y Comité Melendre.

Las viviendas son de adobe y techo de lamina, no hay agua potable y tampoco drenaje, el agua les llega directamente de un manantial ligado al cerro grande, una montaña con la cual colindan al norte, las mujeres son amas de casa, los hombres van al campo, cosechan maíz y frijol, además de cuidar a sus ganados, y los niños que son aproximadamente 10 menores acuden a la única escuela primaria que existe ligada a la Conafe.

El camino para llegar a esta comunidad es totalmente terracero, caminan entre 90 y 120 minutos especialmente las mujeres embarazadas por prevención y cuidados debido a que el camino está lleno de piedras y en mal estado, otros montan a sus bestias, caballos, burros o mulas y otros caminan para llegar a su agencia municipal Guichixhu que pertenece a la localidad de Laollaga, Oaxaca.

La selección de la comunidad “Tres Marías, paso del tigre” estuvo a cargo de los integrantes del Comité Melendre, quienes desde el terremoto del 7 de septiembre del año pasado han apoyado con la reactivación económica y al llegar a la agencia municipal de Guichixhu a la que pertenece esta comunidad , uno de los habitantes les compartió que carecían de energía eléctrica desde hace más de 100 años, por lo que de inmediato se planeó electrificarla.

“Entregando hornos de comixcal y las canastas básicas a los damnificados por el sismo llegamos a saber de Tres Marías, paso del tigre, visitamos el lugar y vimos que era una urgente necesidad, en asamblea comunitaria les planteamos el proyecto comunitario solar y aceptaron de inmediato, y esta noche al verles la cara de alegría, esas sonrisas y esas lagrimas, vale la pena todo”, dijeron Gubidxa Guerrero y Rosa Beatriz Morales Ruiz, integrantes del Comité Melendre.

Gubidxa Guerrero recordó que la Isla de Cachimbo, de donde son oriundas las abuelas solares “Rosa Elvia, Olga, Norma y María” de entre 45 a 55 años de edad, fue la primera comunidad indígena que electrificaron como “ingenieras solares” en el 2014 y un año antes, en el 2013 arribó a Cachimbo en lancha, Bunker Roy, fundador del Barefoot College de la India y las seleccionó para capacitarse durante seis meses, aceptaron y a su regreso han combinado su aprendizaje de ingenieras solares comunitarias con sus oficios, la mayoría de ellas son comerciantes y pescadoras.

La abuela solar, Norma Guerra Ramos de 52 años de edad fue la abuela encargada de electrificar las 10 viviendas y las instalaciones de la escuela primaria “Vicente Guerrero” de la comunidad Tres Marías, Paso del Tigre, para llegar a este lugar vivió una enorme travesía de más de 30 horas, incluyendo 7 kilómetros montada a caballo por camino terracero y montañoso y cruzando más de 5 afluentes naturales.

Para salir de la Isla de Cachimbo tomó una lancha que la condujo al poblado de la Gloria, y ahí abordó un camión que la llevó a la comunidad de Ixhuatán en donde pernotó la noche del viernes, el sábado por la madrugada tomó un camión que la llevó a la ciudad de Juchitán en donde la esperaban los integrantes del comité Melendre, quienes en una camioneta la dirigieron hasta la agencia Guichixhu y posteriormente montó un caballo durante 2 horas y llegó a la comunidad alrededor de las 14:00 horas del sábado.

“Todo se puede cuando se quiere, electrificar me gusta, pero más ver sus sonrisas cuando las lámparas prenden, si a la India fui y viaje tantas horas, por que no hacerlo con mi gente, recuerdo cuando el señor Bunker llegó a mi tierra, y nos dijo que supo de Cachimbo porque fue azotada por el Huracán Bárbara y nos invitó a participar en su proyecto, aceptamos y nunca imaginamos que sería para ayudar a otros a tener luz eléctrica, hoy estoy feliz porque estas personas tienen luz, y les ayudará en sus actividades, era necesario que lo tuvieran, lo seguiré haciendo hasta que la vida me preste las fuerzas”, expresó.

La abuela Norma, quién es pescadora y comerciante aprendió durante su capacitación en la India aún sin saber el idioma de aquel país y solo cursar el nivel primaria, a conectar y colocar los tornillos, unir cables, armar las lámparas y los paneles, es toda una experta en ingeniería solar, su caja de herramientas nunca le falta e incluye desde martillos, pericas, pinzas y desarmadores.

En la casa de Irei López Palomec y Vilma Gallegos también la alegría llegó, ahora sus dos pequeños podrán jugar de noche, cenar a las 8 de la noche y su hija Julissa López Gallegos podrá leer sus libros y hacer sus tareas de noche, la luz llegó gracias a la abuela solar.

“Ya llegó la luz, gracias a la abuela valiente, a Na Norma, que montó a caballo más de 2 horas y cruzó esas veredas para venir a vernos, aquí ninguna autoridad nos ha visitado, estamos muy contentos, porque somos gente humilde, nos alimentamos de lo que las cosechas dan, nunca nos falta maíz y frijol, pero así nos gusta nuestro ranchito, hoy llegó la luz y eso es más que bendecido”, expresaron.

Rosa López, madre de 5 hijos y esposa de Olegario Castro Pérez está contenta porque en las madrugadas ya no prenderá su ocote que usó durante más de 25 años como lámpara, ahora prenderá su linterna cada que vez que se levanta por las madrugadas a poner su maíz en su fogón y elaborar sus tortillas.

“Dejaremos de usar las veladoras y los ocotes, además ya no dormiremos tan temprano como lo hacíamos antes, alrededor de las 6 de la tarde, una vez ocultado el sol, ahora aprovecharemos la luz eléctrica para hacer otras actividades, estamos muy contentos”, recalcó.

A cada beneficiario se le entregaron tres lámparas fijas y una portátil, además de dos paneles solares uno de 10 watts y otro de 40, que incluye un controlador de energía, 32 metros de cable, una batería y un cargador de celular.

La abuela solar emitió una recomendación verbal a los beneficiarios, de cómo cuidar y proteger los equipos para que duren más.

Para la permanencia del proyecto, se impulsa a la creación de un comité pro-electrificación solar en la comunidad que consiste en recolectar una cuota mínima que podría ser de 5 a 10 pesos entre los beneficiarios como pago mensual, y con ello adquirir las herramientas que puedan usar en caso de los paneles y lámparas requieran compostura, debido a que todos son aptos para arreglarse.

El comisario de bienes comunales y también beneficiario de la comunidad “Tres Marías, paso del tigre”, Vicente López Palomec agradeció este apoyo, el cual dijo “no sé como pagarles este beneficio, llegaron sin conocernos y por buena voluntad hoy nos regalan la luz eléctrica, gracias”.

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Diana Manzo/Agencia de Noticias Istmopress

Jacciel Morales /Agencia de Noticias IstmopressFotos

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