Ikoots comparten su fe con los pueblos del Istmo

#SanMateodelMar 03 feb (#Istmopress) .- El pueblo Ikoots de San Mateo del Mar comparte su fe con los pueblos del Istmo de Tehuantepec a través de un ritual indígena en donde se venera a la Virgen de la Candelaria, imagen religiosa que reúne a decenas de creyentes quienes disfrutan de sus tradiciones y también de su mar.

San Mateo del Mar en idioma huave Tikambaj es uno de los 570 municipios que conforman al estado mexicano de Oaxaca. Pertenece al distrito de Tehuantepec, dentro de la región istmo.

Velas y veladoras de color blanco y una fusión de flores aguarda la capilla de San Matero del Mar, inmueble religioso que data del 4 de Diciembre de 1907, en donde los creyentes piden sus plegarias a la virgen de la candelaria.

La virgen de la candelaria de San Mateo del Mar , aguarda los rasgos del pueblo ikotjs y por eso se le venera tanto, tiene sus facciones indígenas que la hacen más pura e identificada con los pueblos autóctonos.

La celebración a la Candelaria comienza a partir del 30 de Enero y concluye el 2 de Febrero, en este último día y el cual consideran el principal, las mujeres y hombres conjugan su tradición y visitan el mar para purificarse.

El primer acercamiento con el pueblo huave es su mercado tradicional indígena, uno de los pocos en la región del Istmo de Tehuantepec y el único municipio de este grupo indígena.

Los visitantes atraviesan un mercado tradicional que simula ser ambulante en donde mujeres y hombres ikotjs ofrecen su vendimia, que va desde un chivo (cabra), animales silvestre como la chachalaca o algarabán, conejos, cenzontles, pericos, gallinas, patos, palomas así como productos del mar como pescado, camarón y huevo de tortuga.

Al igual ofertan artesanía elaborada con palma, la vestimenta tradicional como huipiles y enredos (faldas elaboradas con telas) y comida típica como el guetabingui (tortilla con mole rojo y camarones) , totopo (tortilla tostada y frágil de maíz) y aguas frescas de chilacayota.

A diferencia de otros centros religiosos, en San Mateo del Mar sus mujeres ofertan flores de albahaca y otras silvestres que cultivan en sus huertos, las cuales son adquiridas por los creyentes como ofrenda a la Virgen de la Candelaria.

Venerar a la candelaria y visitar el mar es augurio de cosas buenas para los visitantes y oriundos, porque significa que les irá bien en el nuevo año que comienza

 

Diana Manzo/Agencia de Noticias IstmoPress

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