El refugio me salvó la vida, soy una sobreviviente del feminicidio : Antonia

#Juchitán 12 de Marzo (#Istmopress).- Se han ido las lagrimas de Antonia de 40 años de edad y ahora son risas y ganas de luchar por sus sueños, es una mujer indígena de origen zapoteca que no habla castellano, su vida se violentó por varios años y se salvó de ser asesinada por su esposo quién la amenazó con matarla a balazos pero huyó minutos de que ocurriera, el refugio para mujeres “China Yodo” el único ubicado en el estado de Oaxaca le salvó la vida.

“Aquí me sentí como el paraíso” exclama Antonia quién junto con sus dos hijos menores de edad recibió ayuda en el refugio por seis meses, en este sitio donde se respira paz y todo parece caminar tranquilo la mujer fue atendida por especialistas desde sicólogos, sicopedagogos, abogados y trabajadoras sociales para que su vida floreciera de nuevo.

Originaria de la comunidad de Álvaro Obregón, Antonia es una de las pocas mujeres que ha decidido pedir ayuda ante la violencia machista que asegura se vive en esta zona de Oaxaca, de criticas ha recibido muchas y de admiración de otras mujeres también, este refugio fue fundado por el grupo de mujeres 8 de marzo y el Centro de Atención para la Mujer Istmeña (CAMI) que fundó la defensora juchiteca Rogelia González Luis.

“Tomé la mejor decisión de mi vida, después de 6 meses de estar en el refugio regresé a mi hogar, ahora ya no lloro, ya no tengo ese vacío que sentía en mi estomago, ahora me quiero y me amo y amo a mis hijos, tengo mi tienda donde vendo refrescos y productos de cocina y limpieza, también elaboro mis totopos, qué mas puedo pedirle a la vida, que me renació de nuevo gracias al refugio”.

El miedo de Antonia se ha ido, ahora todo es alegría y no olvida que gracias al grupo de mujeres que considera su familia siempre le brindaron comida, alimento y mucho amor.

Recuerda que en el refugio llegó sin nada de ropa y solo de la mano de sus dos hijos, un par de gemelos varones de 11 años de edad. “Aquí me dieron ropa nueva, comida rica y hasta colación, yo no sabía que era eso de colación y nos daban dos veces al día, también aprendí a elaborar bordado y panecillos, todo eso lo practico ahora que ya estoy en casa, el apoyo a mis hijos fue muy grato, ellos eran violentos como su padre y ahora me respetan, hasta en la escuela cambiaron su modo de ser y ahora traen buenas calificaciones”.

Antonia recalcó que los “refugios” salvan vida y no solo porque hay ayuda legal o sicológica sino porque se vive un ambiente diferente donde te enseñan a “amarte y respetarte” a “valorar la vida” y dejar “los miedos”.

“Ahora ya no hay miedo, ya ni sé que es eso, antes no podía contar mi vida o lo que me había pasado porque de inmediato lloraba, mis vecinas me dicen que como era el refugio donde viví y solo les puedo describir que es un paraíso”.

Según datos del Sistema Nacional de Seguridad Publica, posiciona al estado en tercer lugar a Oaxaca con 207 casos registrados de feminicidios, mientras que Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp) 2018 lo ubica en octavo lugar con 30 feminicidios.

*Un refugio no debe cerrarse, mi hija Gisela aquí salvo su vida : Martha

Los refugios no deben cerrarse explicó Claudia Valeria Hernández Esteva, trabajadora social y coordinadora del Centro de Apoyo y Atención a la Mujer Istmeña (Caami) “Rosario Ibarra de Piedra” quién aclaró que los centros de apoyos es el primer sitio donde muchas mujeres llegan y es cuando toman la decisión de refugiarse.

“Al contrario el presidente de la república debe reconsideran la ayuda, en el refugio los recursos llegan lentos, mientras tanto nosotras seguimos salvando vidas, escuchando a las mujeres y orientándolas, los derechos de las mujeres no deben ir a consulta, porque son derechos que se adquieren desde que una mujer nace en este país”, dijo.

Explicó que desde el 2003 funciona el refugio “China Yodo” pero que la atención a las mujeres de parte del grupo de mujeres 8 de marzo lleva más de 30 años.

“Hemos atendido a más de 3 mil mujeres con sus hijas e hijos, mujeres indígenas que no hablan castellano y les brindamos ayuda en la traducción, contamos con traductoras certificadas en cinco lenguas indígenas (zapoteco, mixe, chontal, zoque e ikoots) razón por la cual exhortamos al mandatario mexicano no cierre los refugios y siga brindando ayuda a las mujeres”.

En el refugio “China Yodo” la hija de Martha de nombre Gisela salvó su vida, después de que el medico le diera de alta casi “moribunda” fue canalizada por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca para su atención integral en donde ha sentido mejoría después de que casi muriera.

“A mi hija la maltrataron con mucho dolor, la encontraron casi moribunda y estuvo internada algunas semanas, a su egreso del hospital no sabía que hacer, nosotros no somos de Juchitán sino venimos del norte del país, mi hija trabajaba y de la noche a la mañana amaneció tirada y casi muerta, pero aquí en el refugio nos hemos sentido protegidas en todo”.

Martha y Gisela permanecerán en el espacio el tiempo que lo requieran, se pasean tranquilamente por todo el sitio y meditan que sí no fuera por el refugio, la joven moriría.

“Este lugar nos tiene a salvo, mi hija estuvo a punto de morir y hoy solo puedo agradecerles todo, estas mujeres son valiosas, son sinceras, su amor es tan grande que dan todo, aquí no nos falta nada, nos dan atención medica y nos dan ayuda psiquiátrica, legal, medica, cuando nos vamos a hacer los exámenes nos llevan y traen, eso es valiosos porque sentimos que nos cuidan, nos protegen y que nada ocurrirá”.

 

Diana Manzo/Agencia de Noticias Istmopress

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