Riego de auxilio, la alternativa para la sequia que usan campesinos zapotecas en Oaxaca
Diana Manzo
Oaxaca, Oax.- Es medio día y Florentino López, campesino binniza de Santa María Xadani nos muestra su cultivo de maíz. Está verde y frondoso, con mucha alegría comparte que el 20 de septiembre cosechará elotes de la variedad de zapalote chico, xuba’ huiini’, y hará una comilona con atole de elotes, elotes tiernos y tamales de horno con su familia y sus vecinos, como parte de la soberanía alimentaria que promueve desde su comunidad.

Para lograr su producción, “Ta Tino Bendabidxi” como le llaman de cariño, desconoce qué es el cambio climático, si el fenómeno del niño afecta o no. Lo que él sabe es que no hay lluvia y eso ha afectado a cientos de hectáreas de maíz, y que para que su cultivo no muriera, implementó el riego de auxilio,que consiste en excavar un pozo semiprofundo de casi 25 metros de profundidad, para encontrar agua y de ahí conectar una bomba y mangueras y poder regar sus cultivos.
Ta Tino muestra cómo lo hace: conecta una bomba eléctrica y de mangueras gruesas extendidas entre los surcos comienza a aparecer el agua. Es el tercer riego que realiza, solo así salvará su producción, aunque sabe que eso implicó inversión.
“Esto se llama “riego de auxilio”, una alternativa que uso para que mi cultivo viva, porque no hay lluvia, no hay agua, es una tristeza lo que estamos pasando, y lo peor, es que hay ausencia de las autoridades, nadie se preocupa por el campo ni la producción pecuaria, ahí Dios que nos salve”, señala.

Mientras observa cómo el agua cubre los surcos de maíz, a sus 71 años de edad, cuenta que creció sembrando maíz con su padre y ama lo que hace, y lamenta que la falta de agua sea uno de los problemas que más han padecido en los últimos años.
El riego de auxilio señala, es una alternativa para unos cuántos por su alto costo, sin embargo, es por ahora, la única opción para que los cultivos sobrevivan.
De los más de 200 campesinos aproximadamente que cultivan la tierra aquí, apenas un 10 por ciento lo usa, es decir solo 20 campesinos tendrán cosechas en Santa María Xadani.
“Sí es una inversión alta, pero no hay otra alternativa, somos personas humildes que nuestra vida es la cosecha, cultivar, y por eso es que les decimos a las autoridades que nos ayuden, desafortunadamente cada vez hay menos lluvia por acá, entonces esta situación seguirá, y la alternativa pues es este riego de auxilio, solo así tendremos semillas, tendremos vida”, recalca.
**El campo se está muriendo en el Istmo de Tehuantepec ***
La tierra seca y los cultivos también, que no se desarrollaron por la sequía severa es el rostro del campo istmeño y eso da tristeza, dice el profesor Tomás Chinas Santiago, representante de la organización Tona Taati’ e impulsor y defensor del maíz nativo “zapalote chico en la zona”.

“Mira, esta planta no creció, sin frutos, así están casi todos, esta misma situación la vivimos en el 2017, y ahora casi 9 años después se replica”, cuenta el gestor comunitario.
Tomás Chiñas Santiago comenta que de acuerdo con los registros de los programas *Producción para el Bienestar*- antes PROCAMPO-, y el programa *Sembrando Vida*, en los municipios de Juchitán de Zaragoza y Santa María Xadani, existen alrededor de 1500 personas que se dedican a la producción de maíz zapalote chico, en aproximadamente 4,500 hectáreas.
Y de acuerdo con el registro de la SIAP de la SADER, en estos dos municipios, en el año agrícola 2025, solo se sembraron cerca de 2,500 de las 4,500 hectáreas susceptibles al cultivo por escasez de agua y de apoyo a la producción.
En este año agrícola, la superficie sembrada se ha reducido aún más por la severa sequía que afecta a estos estos municipios istmeños.
“Vemos con tristeza cómo el campo istmeño se está muriendo, no hay agua, y apenas el 10 por ciento de los campesinos, gracias a sus propios recursos, están usando el riego de auxilio, que es un proyecto que desde el 2017 se aprobó con una inversión del gobierno federal de 10 millones de pesos, para construir y equipar 400 pozos semiprofundos en Juchitán, que desafortunadamente no se concretó, porque en mayo de 2017 se presentó un ciclón que llenó la presa Benito Juárez en 24 horas y la CONAGUA decidió suspenderlo; sin embargo, es un proyecto que urge ante las adversidades que enfrenta el campo de esta zona de Oaxaca”, dijo.

Agregó, que la alternativa ya existe, y funciona, que es el riego de auxilio, lo que hace falta es que las autoridades, tanto de Oaxaca, como las de la federación volteen a ver este territorio para que siga habiendo maíz zapalote chico por mucho más tiempo. Si el maíz es la raíz, hay impulsar verdaderamente su desarrollo.
“Ya lo hicimos, se ha demostrado que funciona. Ahora solo falta que el gobierno federal reactive ese apoyo que ya se había autorizado, hay que retomarlo urgentemente para que se construyan esos 400 pozos para que nuestro campo siga verde, siga produciendo y por supuesto, siga habiendo alimentos, no solo el maíz como grano, sino también como el totopo y la rica gastronomía tradicional que se derivan de su cadena de valor y que son sustentos de nuestra soberanía alimentaria”, concluyó.



