Durango recibe a familias desplazadas por la inseguridad en Culiacán
La violencia en Culiacán, Sinaloa, ha provocado el desplazamiento de familias hacia otras entidades del país. Durango se ha convertido en uno de los destinos elegidos por personas que buscan condiciones de seguridad y estabilidad
Este reportaje forma parte del proyecto «Desplazamiento forzado, una herida sin sanar en México»
por Nancy Briceño
“Cuando tu casa deja de ser tu lugar seguro, dejas todo y buscas otro”, relata entre sollozos Karina, madre de familia originaria de Culiacán, quien decidió trasladarse a la capital duranguense, desplazada por la inseguridad.
Desde la detención de Ismael ”El Mayo” Zambada, identificado por autoridades federales como el líder del Cártel de Sinaloa, en julio de 2024, Sinaloa ha registrado hechos violentos en distintos puntos de la entidad.
Culiacán ha sido el municipio más afectado, según datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), el 88.1% la población mayorde 18 años manifestó sentirse insegura. En este entorno de violencia extrema, algunas familias han dejado todo y han migrado a otras ciudades, Durango ha sido, para muchos sinaloenses, el estado elegido para empezar de nuevo.
Del duelo al desplazamiento familiar
Karina señala que, en menos de un año, su familia perdió a dos integrantes en hechos violentos. Su hermano, de 27 años, un docente con plaza federal, falleció cuando regresaba de una comunidad donde impartía clases, meses después, su padre fue asesinado mientras abría su negocio de productos de limpieza, en un incidente armado.
“Las autoridades en Sinaloa y el propio gobernador del estado (Rubén Rocha Moya) ensuciaron en muchas ocasiones el nombre de personas inocentes que perdieron la vida en enfrentamientos”. Karina sostiene que en su caso, las investigaciones no establecieron vínculos de sus familiares con actividades delictivas.
Tras estos hechos, la familia de Karina tomó la decisión de vender la casa que durante años fue su lugar seguro y el negocio que tanto les había costado emprender para trasladarse a Durango donde vivía una tía —hermana de su madre—, a quien solían visitar durante las vacaciones.
Actualmente la familia de Karina se encuentra en proceso de adaptación a la ciudad. Señala que percibe diferencias culturales entre Durango y Culiacán, considera que la dinámica social en la capital duranguense es más conservadora. No obstante, afirma que han sido bien recibidos y destaca que, a diferencia de lo que ocurría en su lugar de origen, hoy puede acudir a parques y espacios públicos a jugar con su hija sin temor, una actividad que había dejado de realizar por razones de seguridad.
Integración y retos sociales
Karina afirma que ha percibido diferencias culturales y episodios de estigmatización por su lugar de origen. Indica que, al inicio algunas madres del colegio de su hija la evitaban, y que la menor no era invitada a fiestas de cumpleaños. Con el paso de los meses, la situación comenzó a cambiar y gradualmente han sido incluidas en la dinámica escolar. Actualmente su hija cursa primer grado de primaria en un colegio privado que les recomendaron algunos de sus primos.
La Secretaría de Educación del Estado de Durango informó que los planteles tienen la instrucción de recibir a estudiantes provenientes de otras entidades y brindar acompañamiento cuando sea necesario. En declaraciones públicas, el titular, Guillermo Adame, señaló que desde septiembre de 2025 detectaron la llegada de estudiantes originarios del vecino estado de Sinaloa.
“En las escuelas tienen la instrucción de recibirlos siempre, la educación es para todos. El cuerpo directivo está preparado para albergarlos. Aun así, puede darse algún fenómeno, sobre todo en los casos de migración, en los que se requiera un servicio especial”, aseguró el secretario.
Un docente de secundaria, cuyo nombre se reserva por motivos de seguridad, confirmó que en el último año aumentó el número de estudiantes provenientes de Culiacán, un fenómeno que no le había tocado vivir, ya que regularmente se recibían estudiantes desplazados de zonas rurales, no de ciudades con economías más prósperas.
Señaló que algunos jóvenes han compartido con sus compañeros que el traslado obedeció a situaciones de violencia en su entorno familiar.
El docente señaló que, en algunos casos, han observado actitudes de mayor confianza o aparente madurez entre estudiantes provenientes de Culiacán, en comparación con los alumnos locales, aunque no es una regla general.
También en los colegios privados, directivos y representantes educativos han reportado un aumento en la matrícula. Entre las instituciones que han registrado la llegada de estudiantes originarios de Sinaloa se encuentran el colegio Rex y el Colegio Guadiana, este último considerado como uno de los más tradicionales entre las familias de la capital duranguense.

Al sureste de la Ciudad de Durango se le ha denominado “El Culiacancito”, ya que han llegado los desplazados por inseguridad en Culiacán. Captura: Nancy Briceño
Impacto en el mercado inmobiliario
Representantes del sector inmobiliario reportan un incremento en la demanda de viviendas en renta. El presidente del Colegio de Valuadores de Durango, Juan Francisco Sánchez Carrillo señaló que, con el incremento de viviendas en el oriente de la ciudad, algunos residentes han comenzado a referirla como “El Culiacancito”, en alusión a la concentración de personas que se han establecido en esta área, desplazadas por la violencia en Culiacán.
Juan Francisco Sánchez Carrillo, presidente del Colegio de Valuadores, señaló que desde hace aproximadamente un año, con la llegada de personas de Culiacán, las rentas se han incrementado hasta en un 50%.
La presidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios, Alicia Domínguez, explicó que la renta de vivienda en Durango continúa en crecimiento y actualmente supera a la venta de inmuebles, impulsada principalmente por la llegada de familias provenientes de Sinaloa.
Las familias originarias de Sinaloa están optando por rentar viviendas en fraccionamientos residenciales como Villas Campestre, Privanzas o Los Laureles, indicó Domínguez.
Por el momento, Karina y su familia rentan una vivienda en un fraccionamiento privado, ya que su intención es quedarse a vivir en esta ciudad, convertida en refugio para quienes huyen de la violencia.


Los desplazados de Culiacán han activado económica esta zona al abrir negocios de diferentes giros. Fotos: Nancy Briceño
Dinamismo económico ante la llegada de nuevas familias
El secretario de Desarrollo Económico del estado, Fernando Rosas Palafox afirmó que entre las personas recién llegadas hay empresarios que han generado nuevos empleos. Señaló que el aumento en la demanda de bienes y servicios refleja mayor dinamismo económico.
En un encuentro con medios de comunicación, el gobernador Esteban Villegas Villarreal, hizo referencia a la necesidad de mantener la convivencia vecinal ante diferencias culturales entre residentes locales y recién llegados. Mientras tanto, Karina y su familia han retomado en Durango el negocio de limpieza que la familia tenía en Culiacán. Actualmente emplean a tres personas y prevén ampliar su plantilla. Para ella la mudanza representa un nuevo comienzo.

La gastronomía sinaloense se oferta en el “Culiacancito”. Foto: Nancy Briceño
“Promovido por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo”.


