Menor indígena regresó a su casa 13 días después de ser raptada

#Juchitán 20 feb (#Istmopress) .- Apenas es una niña, tiene 12 años y ya sufrió violación a sus derechos humanos, María como la llamaremos por respeto a su integridad, fue raptada por un hombre de nombre Jacinto el pasado 6 de febrero de su comunidad San Antonio Nuevo Paraiso, que pertenece a Santa María Chimalapa; sus padres acudieron ante las autoridades de justicia, quienes le dijeron que “para qué buscarla” mejor recibieran “cerveza y comida” a cambio, no conformes y desesperados se trasladaron más de ocho horas de camino terracero y denunciaron los hechos ante la Defensoría de los Derechos Humanos de Oaxaca sede Juchitán, María regresó la noche del 18 de febrero a casa y su única exigencia es justicia.

Esta práctica del rapto es común en comunidades indígenas y marginadas de Oaxaca donde se privilegian los usos y costumbres, en donde la mujer no vale por su género y tampoco por su condición, y aumenta más la vulnerabilidad cuando los funcionarios encargados de privilegiar la justicia como ocurrió con el caso del ministerio público de Palomares que lejos de brindar auxilio a los familiares, el consuelo es “reciban dádivas a cambio de una hija perdida”.

María es la tercer hija del matrimonio de Leonor Caballero García y Refugio Ramírez Torres, quienes ahora exigen que se aplique la ley contra Jacinto, un joven que se llevó a su hija sin autorización y violento sus derechos humanos causándole daños sicológicos, pues durante ese tiempo vivió amenazada.

“ La noche del sábado me avisaron que tenían a mi hija en la fiscalía de Matias Romero y de inmediato acudimos, ahí nos dijeron que los familias de Jacinto la hospedaron en un hotel y después la fueron a “tirar” prácticamente en el ministerio público de Palomares y ellos la trajeron a Matías Romero, exigimos que se aplique la ley en este caso, mi hija es una niña, es una menor”, expresó Refugio Ramírez, padre de la menor.

Leonor su madre, está triste, porque sabe que su hija quedará “marcada” con el sello del estigma en su comunidad, la cual privilegia la “virginidad” y a pesar que desconoce si hubo o no relaciones sexuales durante su desaparición, el pueblo ahora solo se habla de María y su fuga.

Jacinto quién se la llevo, es originario del Ejido El luchador perteneciente al estado de Veracruz y se localiza a diez minutos del hogar de María, todos lo conocían incluso sus familiares, suponen se la llevo con base a engaños y mentiras.

“A nuestra hija se la llevaron con engaños, de eso estoy segura, ella es seria y poco habla, estamos todavía descubriendo como es que Jacinto quién seguramente tiene entre 25 y 28 años se la llevo , mi hija es una niña, estudia el segundo grado de secundaria, nos duele todo esto y pedimos a las autoridades que hagan su trabajo”, expresaron.

María ya declaró ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), hasta el momento solo ha recibido el apoyo de organizaciones sociales como el Comité Nacional para la Defensa y Conservación de los Chimalapas y otras más quienes exigen la reparación de daños para ella y sus familiares, atención sicológica y medica así como la una investigación pronta y con perspectiva de género de parte de la fiscalía de Oaxaca.

**Defensoría de Derechos humanos de Oaxaca reconoce que los carecen servidores de justicia carecen de sensibilidad

Mervin Chávez Rito, defensor público de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) expresó que se reconocieron los derechos humanos de la menor de parte de los servidores públicos, por lo que resaltó están realizando las investigaciones necesarias.

Dijo que quedó limitado el actuar del personal de justicia, por lo que es urgente que exista una sensibilización con perspectiva de género porque no es posible que sean los funcionarios quienes le digan a los padres que a cambio de su hija recibirán “dádivas”, a lo que llamó eso es falta de cultura y respeto ciudadano.

El defensor dijo que el pasado 14 de febrero acudieron a sus oficinas los padres de “María” quienes desesperados le solicitaron su intervención y de inmediato giró indicaciones porque fue claro que se violentaron las garantías institucionales de una menor.

“Las leyes son claras, ninguna menor de edad puede casarse por la vía civil sino hasta los 18 años, en este caso que una menor desapareció y que las autoridades de justicia señalaron que con unas cervezas y comida se arreglaba todo, ya no puede pasar aunque sus usos y costumbres lo veneren, porque está en juego una vida, que en este caso fue de una menor”.

San Antonio Nuevo Paraiso es una comunidad enclavada en la selva de los chimalapas, el acceso es por vía terrestre y a pie, es la colindante con Veracruz y ha sido una comunidad que constantemente ha vivido conflictos de invasión territorial.

 

Diana Manzo/Agencia de Noticias IstmoPress

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