A dos semanas de terremoto,  juchitecas vuelven a producir totopos

#Juchitán 23 septiembre (#istmopress).- Bertha Santiago Santiago  se ha secado las lagrimas y se guarda la tristeza, ya no llorará más asegura, sabe que será difícil reponerse, pero no se doblega, el 7 de septiembre el terremoto le derrumbó su casa y también su espacio de trabajo- su cocineta de adobe-, por 15 días espero apoyos del gobierno, pero al ver que solo llegaban por la fotografía, junto con su marido reconstruyeron su horno de barro y ha producido sus primeros totopos, que son tortillas de maíz elaborados en un comixcal de barro, con el cual obtiene dinero para el sustento de su familia.

Bertha es originaria de la novena sección de Juchitán, una de las más rezagadas y con mayor pobreza de esta ciudad ubicada en el Istmo de Tehuantepec, y donde la mayor parte de las mujeres que vende totopos son damnificadas,  sus hornos de barro se afectaron, sin embargo con sus propios medios algunas  se han levantado y otras exigen que las autoridades las apoyen.

Para las mujeres istmeñas de los diversos pueblos como : Juchitán, Unión Hidalgo, Xadani, Ixtaltepec, San Dionisio del Mar, San Mateo del Mar entre otras, la cocina es un espacio que también sirve de comedor familiar, es donde se reúnen para desayunar y comer, porque mientras ellas elaboran sus tortillas, también hacen sus alimentos.

A la cocina de Bertha, su esposo  le colocó refuerzos con palos de madera, y también piedras para que no se cayera ante las constantes replicas sísmicas , y al horno le puso cemento para enmendarla temporalmente y con eso comenzó a elaborar la primera remesa totopos.

La mujer sonríe porque con sus primeras ventas el dinero llegará a su casa, sabe que no es mucho pero  le ayudará para comprar carne y pollo que ahora cocinará desde su cocina tradicional y su fogón de leña, porque  durante los 15 días anteriores sobrevivió con los  víveres que recibió de la sociedad civil y las cocinas comunitarias que pusieron cerca de su casa.

“Ha sido muy difícil la situación, porque en medio del temor y el miedo, también la pobreza se agudiza más, si de por si conseguir el dinero era difícil, imagínate, 15 días sin elaborar mis tortillas y mi esposo es campesino, no hay empleo, por fortuna nos levantamos y así le haremos, solos, porque como dije, los políticos y autoridades solo vienen a tomarse la fotografía”, expresó.

La campesina explicó que a su casa vinieron los del ejercito para verificar los daños y cuando le preguntaron sobre su cocina, la respuesta fue que eso no entraba en el apoyo, solo viviendas, sin importarles que en las cocinas es de donde comen con su familia.

“Vino el ejército y nos dijo que iba a censar la casa, les dijimos si no había apoyo para recuperar la cocina, nos dijeron que la cocina no, pero si en  la cocina es de donde comemos” dijo Bertha.

Sus vecinas Isabel Sánchez Martínez y Claritza Sánchez Vásquez, al ver que no había apoyo  para rehabilitar sus cocinas, pues eso les dijeron, decidieron no esperar y comenzaron a reconstruir como pudieron sus hornos y han comenzado a producir sus tortillas de comixcal.

“Si no somos nosotras, nadie lo hará, ya vimos que para los apoyos las autoridades  lo daban lentamente, seguimos durmiendo en las calles, no hay fecha para que hagan las viviendas  y ahora para nuestros hornos seguramente así será, por eso pusimos manos a la obra y nos levantamos, no nos queda de otra, no podemos esperar más necesitamos el dinero”, dijeron.

Bertha y sus vecinas acuden al molino de Francisco que lo conocen como  “Ta Chicu Bigu” (tortuga), su pequeño local se salvó del sismo, se deslizaron las tejas pero el techo de madera quedó intacto por lo que sólo le puso una lona arriba y sigue operando su molino que recibe maíz hervido hasta las tres de la tarde o mas, en la tarde se lava el molino para recibir para la molienda chiles para hacer mole.

En el molino  de Ta Chico  son sus hijas son las atienden el negocio, ellas lo operan, y cada que llegan los clientes  como Bertha y sus vecinas vierten  el maíz y se muele , ellas al llegar a sus casas  con sus metates logran la masa fina.

Con la masa fina, comienza el ritual del totopo, a veces lo hace con sus manos y también con sus maquinas tortilladoras para hacer un totopo más fino y crujiente, en donde al día elaboran unas 300 piezas, y las venden a un peso cada una, es decir el sustento diario es de 300 pesos, dedicándole más de 8 horas al día, entre cocer el maíz, llevándolo al molino y elaborarlo además de esperar el tiempo en que se hornea.

Con 10 litros de maíz, las mujeres elaboran sus 300 tortillas, las cuales tienen la característica principal de ser crujientes y delgadas.

“Aquí en la novena nuestros hornos se dañaron, no hay uno solo que no  se le haya averiado o pulverizado en su totalidad, en mi caso tuve suerte porque mi marido pudo componerlo, pero hay otras que están sin nada, con  la venta sostenemos a nuestra familia y también a nuestros hijos y sus esposas que ya se casaron”, explicó Bertha.

Isabel Sánchez Martínez, una de las vecinas de Bertha apenas y había estrenado su horno, estaba nuevo, tenía como cinco días que su vecino el alfarero se lo había entregado y su esposo lo acaba de montar en su cocina, ahora Bertha es la que le presta su horno remendado para poder hacer su tortilla.

“Después de 15 días del terremoto, entre el susto y la desesperación de no tener nada  no tuvimos otra opción que aguantarnos, pero al ver que mi vecina Bertha se levantó y elaboró su primera remesa de totopos, nos contagió y ella nos ha prestado su horno, termina una y entra otra a elaborar lo suyo, estamos siendo solidarias para poder llevar dinero a casa”, dijo.

A la cocina de Claritza Sánchez Vásquez, una barda le cayó encima de sus dos hornos,  ella no solo tenia uno, sino dos, porque quedó destruido completamente, por lo que no está haciendo totopos. Cuando sus dos hornos estaban en pie, podía elaborar con 10 litros de maíz hasta 500 totopos en un día, presume, porque otras han dicho que hacen 400 y otras 300 al día con el mismo litro de maíz.

“Yo vivo cerca de una colonia cerca de laguna yupi, ahí las despensas no llegan,  ahora hay que vivir del trabajo del marido, vivimos en la calle , ahí improvisamos una casita con una lona, vemos como el agua pasa y como nos moja los pies, no hay de otra”, indicó.

Así como estas tres mujeres, otras más  levantan sus cocinas como pueden,  pero hay muchas más que esperan ahorrar, porque también sus maquinas tortilladoras quedaron inservibles y todas coinciden que les vendría muy bien un apoyo del gobierno para levantarse.

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Unos 2 mil pesos para reconstruir un horno de comixcal para elaborar Totopo

 

Tomás Chiñas Santiago, ha sido un aliado de las mujeres totoperas y campesinos de Juchitán, con su organización social Tona’ Taati busca que los apoyos gubernamentales aterricen para que puedan reconstruir su horno, pues es necesario unos 2 mil pesos para comenzar nuevamente, sin embargo reconoció que algunas con sus propios medios han logrado volver a producir.

Dijo que a pesar de que hubo una baja producción de maíz para este ciclo agrícola se lograron granos de maíz zapalote chico y las mujeres pueden seguir realizando los totopos.

“Casi la totalidad de los hornos para elaborar totopos colapsó con el terremoto, sin embargo ellas con su fuerza y solas los han reconstruido y ya hay producción de totopos y tortillas a mano, eso nos motiva y demuestra que las mujeres son fuertes y valientes”, expresó.

Chiñas Santiago añadió que aunado al horno, también las tortilladoras de metal quedaron dobladas o inservibles, ese sería otro gasto que necesitan, sin embargo con lo que tienen y pueden han logrado empezar a llevar el dinero a su casa.

“Estamos buscando que la Comisión Nacional de los Pueblos Indígenas (CDI) pueda apoyar a las mujeres de Juchitán, debido a que este municipio es el principal productor de totopo en la región del Istmo  superando incluso a Santa María Xadani que se le atribuye equivocadamente el primer lugar”, dijo.

Agregó que además de las mujeres totoperas, a los artesanos que elaboran los hornos de barro nadie los consideró  en el censo de afectaciones, por lo que urgió al Instituto de las Artesanías  de Oaxaca atienda esta petición.

“El personal del Instituto de Artesanías de Oaxaca no tomo en cuenta a los artesanos de Juchitán que elaboran las ollas de barro que las mujeres totoperas ocupan, solo estuvo un día y fue solo para atender a las artesanas  bordadoras de trajes tradicionales”, denunció.

Tomás Chiñas no se cansa, a los pocos días del terremoto comenzó a elaborar un censo de mujeres que realizan totopos, la finalidad es que los apoyos del gobierno lleguen directamente, sin intermediarios y las mujeres vuelvan como antes a elaborar uno de los alimentos tradicionales de los pueblos del Istmo de Tehuantepec.

Diana Manzo / Agencia de Noticias Istmopress

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2 thoughts on “A dos semanas de terremoto,  juchitecas vuelven a producir totopos

  • septiembre 24, 2017 en 5:36 am
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    Hola Diana!!
    Me da mucho gusto escucharte en Aristegui Noticias y leerte en este sitio, soy originario del istmo, tu narración me parece excelente para describir la situación x la que está pasando nuestra gente, tenemos que evitar que políticos y empresarios corruptos Lleguen al poder sólo para enriquecerse en vez de servir a su comunidad. Cuídate mucho y estaremos en comunicación

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  • octubre 8, 2017 en 1:12 pm
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    Diana, me gustarìa que nos hicieras favor de comunicarte. Respecto a los recursos para los comixcales. gracias. Saludos y reconocimiento por tu hermosa labor.

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