Aún con amparo, Hospitales de Oaxaca niega atención medica a Josué de 28 años y con enfermedad renal; señalan que no hay equipo para hemodiálisis
Diana Manzo
Fotografía : Flor y Canto
Oaxaca, Oax.- Josué Remírez Vásquez de 28 años de edad es un joven oaxaqueño que desde el mes de agosto vive un calvario por su salud a pesar de que la agrupación “Flor y Campo” logró un amparo que obliga al estado a proporcionarle atención medica de calidad.
Sin embargo, en dos hospitales de Oaxaca, el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca (HRAEO) y el Hospital Civil «Aurelio Valdivieso», le negaron la atención sin importar la urgencia de recibir una hemodiálisis, supuestamente porque ambas unidades médicas no cuentan con el equipo para realizar este procedimiento que le ayude a sus riñones a funcionar.
Josué es originario de Cuilápam de Guerrero, municipio conurbano a la capital de Oaxaca, con enfermedad renal crónica en estado grave, que requiere hemodiálisis, atención especializada y concentrador de oxígeno, sin embargo, las unidades médicas que deberían garantizarle una atención de calidad, se lo niegan, y su vida está en riesgo.
La salud del joven Josué quedó afectada desde el pasado 2 de octubre, es decir, lleva 20 años peregrinando para recibir en hospitales públicos una atención que le brinde más años a su vida, pero cada vez se complica más.
Flor y Canto denunció que el 4 de octubre, ante un nuevo deterioro en su salud, el joven acudió al Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”, ya notificado de la suspensión judicial, y tras diversas gestiones fue ingresado en una camilla en un pasillo y posteriormente subido a piso.
Sin embargo, al ingresar, en el Hospital civil claramente les dijeron que no cuentan con el equipo especializado para proporcionarle hemodiálisis.
“La aceptación de un paciente no garantiza el ejercicio efectivo de derecho a la salud cuando las instituciones carecen de las condiciones necesarias para atenderlo”, señalaron.
Flor y Canto señala, que lo que vive Josué es un ejemplo de lo que enfrentan las y los oaxaqueños. “Es una muestra del deterioro del sistema de salud en Oaxaca”.
“Desde agosto, tras tres operaciones y complicaciones, el paciente y su familia han peregrinado por tres hospitales públicos. Durante su estancia en el Hospital Aurelio Valdivieso, unidad que carece de nefrólogo ni el equipo necesario para proporcionarle el tratamiento, su madre tuvo que pagar 8 mil pesos a una empresa privada por dos sesiones de hemodiálisis. Ambos enfrentan condiciones de alta marginación y la gravedad del estado de salud de Josué les ha impedido trabajar”, indica.
Datos del Instituto de Salud para el Bienestar -INSABI-, en México existe una prevalencia de enfermedad renal crónica del 12.2%, lo que significa que aproximadamente uno de cada ocho adultos en México padece esta enfermedad, causada principalmente por la diabetes.

