Biblioteca pública en Unión Hidalgo, se convierte en Palacio Municipal / por Víctor Fuentes

#UniónHidalgo 19 Abril (#Istmopress) – La biblioteca pública, del municipio de Unión Hidalgo, fue invadida durante el bienio del Profesor Wilson Sánchez, acuciado por el consecuente sismo del pasado 7 septiembre de 2017, por lo que el actual trienio 2019- 2021, tomó como natural seguir operando desde ahí, (la ciudadanía puede recordar que la tesorería se administró en una de las propiedades del anterior tesorero) el resto de la administración se distribuyó entre casas particulares y Casa de la cultura.

Este último espacio, dado a su ritmo de actividades en apariencia no se ve afectada, en este momento, también es una situación de invasión, como sucede con la biblioteca.

En ese bienio, a pasar de la situación lamentable del terremoto, se puedo rehabilitar y acondicionar el lugar, creando dentro del mismo inmueble un área infantil, que no tenía por años la biblioteca. Se logró decorar con rótulos e imágenes el lugar, se cuidó e incrementó el acervo con donaciones recibidas, por parte de instituciones y sociedad civil. Y se puso en marcha la biblioteca virtual, de lo que se sabe. 

Otra de sus actividades consistió en publicidad en las escuelas de la localidad para ofrecer estos servicios, que el personal puso en función, con esto la biblioteca marchó bien, para finalizar el año, llegó la oficina de Correo postal mexicano a instalarse al interior de esta, junto con las oficinas del Registro Civil, que opera desde que entró en funcionamiento este recinto y una suerte de oficina del programa de Educación para adultos.

Con la llegada de la oficina del presidente y todo su cabildo, y todas las direcciones, la biblioteca se llenó desde enero de este año, de personal que entra y sale para dirigirse a las diferentes direcciones u oficinas improvisadas.

Se podría pensar que todo el personal tomó un libro y se sumió en la lectura, esta escena es casi inimaginable, porque algunos de ellos se ocupan en sus menesteres y los otros que son la mayoría, la pereza les corroe.

Esta decisión de tomar la biblioteca como oficinas propias de un palacio municipal se agravó con la toma de la biblioteca, como rehén, para solucionar el problema de un grupo de inconformes del anterior ayuntamiento, aparte de bloquear las entradas de la localidad por varios días, si bien dejaron de tapar las entradas, siguen plantados en el inmueble, que es, considerado palacio municipal. 

El presidente al tomar carta en el asunto, se les dejó seguir bloqueando esta biblioteca, a su vez, el conflicto, los llevó a operar en el domicilio donde se ubica la casa de la progenitora del presidente.

Es necesario que se tome una excelente decisión para dar fin, a este enredo político que afecta severamente el progreso cultural que debe estar al servicio de la sociedad de Unión Hidalgo.   

Es urgente resolver los casos de las oficinas adheridas al sitio, ninguna biblioteca puede ofrecer al máximo, un servicio apropiado a sus lectores y menos fomentar el placer de la lectura, en un caos como el que se presenta actualmente.

En un gobierno, que se autoproclama como consciente y de mucha voluntad, es hora de hacer valer y exigir que el recinto sea devuelto a sus responsables y ponerse al servicio eficiente, para los hijos de unión Hidalgo.

Al mismo tiempo hacerse responsable del buen funcionamiento de las oficinas adheridas en la misma. Que la biblioteca sea un lugar agradable y acogedor. Y no un paladín de problemas y botín de adversarios.

Según la Red nacional de bibliotecas (desde 2016) se espera que los gobiernos estatales y locales asuman sus responsabilidades, pero el gobierno local debe bridar por su parte, en consecuencia, proporcionar el edificio, el mobiliario y el equipo para la conformación, en este caso funcionamiento de las bibliotecas, además de asignar y remunerar al personal encargado de estas.

Como se verá el gobierno estatal a través de la red general de bibliotecas le toca dotar de acervos debidamente catalogado y actualizado, a todo esto, se le antepone los intereses personales, y se omite la responsabilidad para brindar espacios educativos y culturales a la ciudadanía en general.  

En consecuencia, la biblioteca Margarita Maza de Juárez no solo padece este atropello, sino carece de registro dentro de la Red nacional de bibliotecas públicas. Asunto que merece toda la atención por parte de la actual administración.

 

 

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