Tehuantepec vibró con el Guendaliza’a en su edición numero XXI

 

*Evento cultural que reunió a 16  delegaciones de danza folklórico, más de 500 artistas y 3 mil asistentes

 *Representa un homenaje a la rebelión indígena del 22 de marzo de 1660.

 #Tehuantepec 24 Mar (#istmopress) – Música, vestuario, colorido, movimiento y más de 500 artistas en escena reunidos en 16 delegaciones de danza folklórica  de México y los países centroamericanos de Guatemala y El Salvador engalanaron a el evento del  Guendaliza’a, el cual es un rito a la espiritualidad indígena de Mesoamerica que celebró su vigésima primera edición en la localidad de Santo Domingo Tehuantepec.

 

Los bailarines  danzaron al son de la música como ritual  para agradecer  a la madre tierra la existencia del agua, la tierra, el aire y el fuego y con ello privilegiar la  hermandad de culturas indígenas y milenarias.

 

El Guendaliza’a, que significa hermandad en castellano, ha sido un rito a la espiritualidad indígena mesoamericano, para rendir homenaje a los héroes, hombres y mujeres que participaron en  la Rebelión de Tehuantepec en el año de  1660, con el propósito de independizar a la nación zapoteca de los españoles, hecho ocurrido años antes de la Independencia de México.

 

El evento duró más de 5 horas en donde los aproximadamente 540 artistas dieron muestra de un  espectáculo cultural  que mantuvo atentos a los más de tres mil asistentes locales, estatales, nacionales e internacionales.

 

La música, voces, ritmos, colores y figuras a todo su esplendor, danzantes de las cinco etnias istmeñas- zoques, mixes, zapotecos, mixtecos, chontales y huaves- , artistas nacionales de Yucatán, Aguascalientes y Tlaxcala, así como de Guatemala y El Salvador en el ámbito internacional;  engalanaron el escenario de la plazuela principal de esta ciudad istmeña.

 

La  interpretación de la Banda musical Princesa Donaji originaria de Tehuantepec, fue  quién con sus ritmos autóctonos zapotecos inauguró  simbólicamente el evento cultural y con ello los aplausos de los espectadores, quienes reafirmaron con su presencia  que la cultura mesoamericana está viva.

 

Al igual, la presencia en el escenario de su fundador, Mario Mecott Francisco, historiador e ideador original del Guendaliza’, quién año con año en más de dos décadas ha dedicado su vida entera a la revalorización de la cultura indígena.

 

Posteriormente comenzaron a hacer presencia  en el escenario las delegaciones de las etnias istmeñas quienes acompañadas de su banda de música en vivo,  en donde se resaltó la importancia del maíz como el sustento de la vida.

 

Bailarines de Santo Domingo Chihuitán, San Pedro Huamelula, San Mateo del Mar, San Blas Atempa,  San Juan Guichivovi, Tapanatepec, Lagunas y el anfitrión Santo Domingo Tehuantepec mostraron sus bailes típicos así como de sola de Vega en la sierra sur de Oaxaca y de la comunidad de El Zapote

 

Los movimientos de pies y manos, la soltura del cuerpo y la belleza del rostro de cada uno de los bailarines, quienes la mayoría eran jóvenes , dio pie en el escenario a las delegaciones a nivel nacional como la de Aguascalientes, Yucatán y Tlaxcala.

 

Los más  esperados de la noche , fueron  las delegaciones  de  los países centroamericanos de El Salvador y  Guatemala.

 

Previo al cierre de la edición número 21 del Guendaliza’, Mario Mecott acompañado de la autoridad municipal que encabezó Vilma Martínez Cortés , entregaron reconocimientos a hombres y mujeres de la región del Istmo, quienes han impulsado con su esfuerzo y dedicación a preservar la cultura indígena de esta región oaxaqueña.

 

 

*Orígenes del Guendaliza’a

 

Mario Mecott Francisco, quién es profesor de historia y conocedor de la cultura zapoteca, fue quién fundó el Guendaliza’ en Tehuantepec en el año de 1996 en su primera edición.

 

Narró  que como parte de su formación histórico social y su pasión por la Antropología y arqueología lo han llevado a ir a fondo de los orígenes de los asentamientos zapotecas en su natal, Tehuantepec.

 

Esta pasión por conocer como surgieron las rebeliones de la lucha por defender lo propio, los asentamientos de su raza indígena, el zapoteco y el paso de la cultura en los pueblos indígenas, ha contagiado desde siempre y hasta este 2015  a Mario Mecott.

 

En el año de 1996 a través de un grupo de amigos literatos denominado Grupo Cultural Siado Guie’,  festejar con un evento cultural danzante los 500 años del asentamiento del Guiengola al que llamó Guendaliza’.

 

“Al leer al padre Vichido y a Wilfrido C. Cruz, analice la importancia de realizar un tributo a la cultura zapoteca, lo propuse y se aceptó, la primera edición fue para conmemorar el asentamiento de los zapotecas, el Guiengola, un espacio arqueológico de nosotros y que se ubica en nuestras tierras”, expresó.

 

En su primera edición el Guendaliza’ convocó únicamente a delegaciones de danza de la región del Istmo y se realizó en la ribera del río Tehauantepec, sin embargo al poco tiempo de haberse realizado, Mario Mecott abandona el Grupo cultural y se incorpora a otro, el Diixha Goolaza.

 

Para 1997 y 1998  no hubo Guendaliza’ , sino hasta el año de 1999, cuando se incorpora a la Casa de la Cultura de Tehuantepec y conoce a Marcos Petriz, por lo que de nueva cuenta Mario vuelve a poner sobre la mesa la importancia de hacer un encuentro de culturas y fue aceptado.

 

 

 

“En el año de 1999 y hasta este 2015 no hemos dejado un solo año de hacer este rito a la espiritualidad de etnias, el propósito importante es revalorizar que tenemos identidad, que estamos vivos y que pertenecemos a una cultura, en este caso la zapoteca y que eso nos debe llenar de orgullo”, manifestó.

 

Para la edición segunda del Guendaliza’ , la realizada en el año de 1999 se incorpora homenajear  también a los zapotecas que participaron en la rebelión del lunes santo, la del 22 de marzo de 1660, en donde por un año, la región del Istmo de Tehuantepec se independiza de la colonia Española conformando el primer ayuntamiento democrático de América Látina.

 

“Aparte de la conmemoración del centro ceremonial Guiengola, los integrantes de la cultura Tehuanepecana analizamos la importancia de la rebelión del 22 de marzo de 1660 y definimos que el Guendaliza’ se haría para conmemorarlo, por eso lo celebramos los 20 y 21 de cada año y significa recordar que la libertad, la cultura y nuestra esencia están vivos y que más que compartirlo con otros danzantes mesoamericanos”, añadió.

 

Cuenta Mario Mecott, que el Guendaliza’ en su segunda edición era mínima la presencia de las personas, pero conforme ha pasado el tiempo se han acercado más  y más hasta ver reunidos a cerca de 10 mil.

 

“El Guendaliza’ ha tenido cuatro importantes etapas, la primera se llamó encuentro étnico del istmo de Tehuantepec con la presencia de chontales, zoques,  ikotjs o huaves, mixes, mixtecos y  zapotecos, la segunda se fortaleció aún más con la presencia de delegaciones del estado de Oaxaca, posteriormente hicimos la invitación a estados del interior de la república mexicana a Chiapas, Veracruz, Michoacán, Tabasco, Yucatán y otros más y finalmente a partir del año 2012, nos  hemos extendido a parte de mesoamérica con Guatemala, El Salvador, Belice y Honduras, realmente es un evento maravilloso y nos da gusto que crezca cada vez más”, compartió.

Diana Manzo / Agencia de Noticias Istmopress

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