Menonitas construyen viviendas para damnificados del terremoto en el Istmo

#Juchitán 13 Noviembre (#Istmopress).- La comunidad cristiana Menonita de Cuauhtémoc, Chihuahua, sin importar raza, color, condición social y religiosa sino privilegiando el bienestar se solidarizó con los damnificados del terremoto en el Istmo de Tehuantepec y construyó 40 viviendas temporales en Juchitán, Unión Hidalgo, Santo Domingo Ingenio y Chicapa de Castro.

Con jornadas de 12 horas, de 7:00 de la mañana a 7:00 de la noche y formados en equipos de 5 voluntarios, los 44 Menonitas entre hombres y mujeres de edades de 14 a 55 años de edad construyeron en siete días 40 refugios de lamina galvanizada y acero inoxidable para dar alivio a los damnificados.

La ayuda de la congregación cristiana Menonita bajo la responsiva del pastor Abraham Henz Frizen fue posible después de una supervisión previa que efectuó en las localidades y pudo constatar la necesidad de ayuda en vivienda.

“Vimos que los damnificados vivían bajo techos de lonas que el aire fuerte de esta zona les derribaba, otros no tenían nada y estaban viviendo en un albergue, vimos a los abuelitos, a las mujeres embarazadas sin espacios dignos y regresé a mi tierra y les conté la urgencia de ayudar a mis hermanos, gracias a Dios la ayuda se dio y fue posible hacer las 40 casas”, expresó.

Los menonitas comprobaron en su estancia en estos pueblos que la realidad es desoladora para los damnificados y más critica y difícil de lo que se mira a través de la televisión.

“El terremoto vino a cambiar el destino de muchas familias, por eso decidimos darles un alivio, la realidad es otra y muy diferente, más difícil, consideramos que 40 casas no es mucho pero el apoyo se dio con mucho amor, esperamos volver y traer más, la gente lo necesita, lo exige”, expresó.

Las laminas y los tornillos además de las herramientas y toda la mano de obra para construir las viviendas de 5 por 6 metros la donaron los Menonitas y las trajeron en camiones desde Sonora.

Las viviendas protegen del sol, aire, viento y también la lluvia y tienen una vida útil de 40 años, cada una tiene un valor de 27 mil pesos que se entregó de forma gratuita a 40 damnificados especialmente a madres jefas de familia, adultos mayores y personas con capacidades diferentes.

Asimismo tienen puertas y ventanas y a cada beneficiario se le entregó sus llaves para que puedan con seguridad resguardar sus pertenencias y sentirse más seguros.

Fernando Moreno, otro de los pastores cristianos que llegaron como voluntarios reconoció que armar casas fue un trabajo arduo y complicado pero satisfactorio por que ver sonrisas es la mejor alegría que pudieron recibir.

Explicó que la comunidad menonita a través de donativos y el diezmo funciona la Asociación especial de ayuda social comunitaria de ciudad Cuauhtémoc y fueron los que destinaron el recurso de 27 mil pesos para cada vivienda es decir el apoyo fue de más de 3 millones de pesos.

Además de la comunidad menonita, también se unieron voluntarios
de la Iglesia Cristiana Emmanuel para el armado de las viviendas e inclusive familiares de los damnificados.

“Dejamos casas, hijos y familia pero vale la pena, el recurso entregado por cada una de las viviendas fue de 27 mil pesos y es resultado del diezmo y el apoyo de cada cristiano y es digno de compartirlo”, expresó.

El pastor de la Iglesia Evangélica Emmanuel Gaspar Chiñas fue el responsable junto con su congregación de brindarles cobijo y alimentación en estos siete días de estancia de los Menonitas en Juchitán.

“Los Menonitas trajeron una gran bendición, las casas vienen a suplir muchas necesidades, no son viviendas permanentes pero si es un refugio temporal y digno además de adecuado que les ayudará mucho a las personas afectadas por el terremoto”, expresó.

Recalcó que la selección de los beneficiarios fue un arduo trabajo, se visitaron a muchos, pero finalmente los pastores y voluntarios Menonitas fueron los que seleccionaron en donde se construirían cada una.

“Existe una gran demanda de casas, los Menonitas nos han dejado una gran lección de solidaridad, estamos agradecidos, nos han dicho que al parecer volverán para seguir ayudando a nuestra gente, esperemos Dios les conceda más apoyo, lo necesitamos”, dijo.

Rosa Linares Sánchez de 72 años de edad fue una de las beneficiarias de las viviendas que donaron los Menonitas, su casa colapsó de forma total con el terremoto, se cayeron las paredes y el techo, ahora tiene un espacio digno para poder vivir y resguardar sus pertenencias.

“Estoy contenta con este apoyo que me brindaron, vivía debajo de una lona junto con mi familia, gracias a este apoyo podré reconstruir mi casa poco a poco, porque los 120 mil pesos no alcanzarán, sin embargo estoy contenta con este apoyo, gracias a los Menonitas”, señaló.

Al concluir los 40 refugios, los Menonitas fueron despedidos con una cena tradicional que les compartió la comunidad cristiana juchiteca de la iglesia Emmanuel, quienes también les obsequiaron artesanías de barro como intercambio de amistad y de cultura.

 

Diana Manzo/Agencia de Noticias Istmopress

 

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