Gui’ xhi’ Ro’ “Álvaro Obregón”, el pueblo guardián del didxaza’ (zapoteco)

#Gui’Xhi’Ro’ 21 feb (#istmopress).- El viento de febrero sopla fuerte y sin pausas moviendo las hojas del tamarindo que sombrea   el patio  de Efigenia Cruz Jiménez , una mujer que a sus 74 años de edad es guardiana de su lengua materna en la comunidad zapoteca de “Gui’ xhi’ Ro’”  llamado en castellano “Álvaro Obregón” en donde el 100 por ciento de sus habitantes se comunica por este idioma. 

Efigenia ha heredado a  los suyos, sus hijos, nietos y bisnietos la lengua que su madre le enseñó y su mayor sueño es que ellos también lo hagan con sus hijos y nietos, porque para ella “es un orgullo”  hablar el zapoteco. 

Esta mujer de cabellos plateados y sonrisa de agua cristalina no habla una sola palabra en español, tampoco fue a la escuela pero es heredera de una gran historia de vida, a sus hijos les enseñó el amor por su lengua,  a cultivar la tierra y a vivir del comercio porque se dedica a elaborar totopos de maíz y a venderlo entre su gente. 

“El zapoteco me lo heredó mi mamá, soy la mayor de mis hermanos y como ella madre soltera no fui a la escuela, estoy orgullosa de ser zapoteca, es mi identidad, me gusta usar enaguas y huipiles, elaboro totopos y con eso crié a mis 11 hijos”. 

En Gui’ xhi’ Ro’ los  más de 8 mil habitantes son hablantes del zapoteco, lo aprenden como primera lengua desde que nacen hasta su ingreso al nivel primaria donde comienzan a conocer del castellano y se vuelven bilingües; Ifigenia no tuvo esa misma oportunidad porque su madre la ocupó en el comercio. 

Las mujeres y hombres que son guardianes de esta lengua como lo hace Ifigenia tienen un tono especial al momento de expresar sus palabras que los distingue del resto de los hablantes de la lengua nube  o za’ como también  se le conoce a este idioma que usan en su vida diaria, en sus fiestas, en el comercio y en su lucha. 

“Aquí nos comunicamos en zapoteco, todos lo hablan, la primera palabra que un recién nacido pronuncia lo hace en esta lengua por eso creemos que no se perderá porque aquí guardamos celosamente nuestras expresiones y al salir a la calle a veces nos discriminan por no hablar español, en mi caso siempre voy acompañada de mi hija en los tramites porque actualmente los jóvenes muy poco le entienden y hablan”. 

Sus nietos también son portavoces de la lengua materna que les ha enseñado, aquí en Álvaro Obregón la comunicación de la madre con un hijo es desde el nacimiento, así lo comparte Ifigenia quién crió a 11 hijos y ha ayudado a la crianza de sus 78 nietos, bisnietos y una tataranieta. 

Desde su hamaca sostenida  por un tronco de madera  que carga su pequeño refugio elaborado con palma, la abuela recuerda también sus juegos tradicionales  que disfrutó en la infancia y exclama que ahora el celular ha privado a las niñas y niños de conocer más de su cultura y  tradición. 

“Antes jugábamos a vender, a las botellas que hacíamos carretas y corríamos por los patios, ese encuentro con las amigas y amigos donde el zapoteco se hablaba dulcemente como lo hacen los niños de Álvaro Obregón, y así se conserva también una lengua en los juegos, en las platicas, en los chistes, en las reuniones, en las fiestas, el zapoteco no debe morir”. 

A falta de traductores en los espacios públicos  y en los tramites de programas sociales, Efigenia siempre va acompañada de su hija porque difícilmente le entienden, ese es uno de los motivos por el cual no viaja o prefiere muchas veces no hacerlo que aunque confiesa es una de sus pasiones. 

Efigenia está feliz y orgullosa de ser indígena, de su piel color café y de hablar una lengua, junto con ella están otras mujeres también lo están, Natividad Antonio es una de ellas, tuvo 5 hijos entre ellas una menor que tiene 4 años de edad y que no pronuncia una sola palabra en castellano. 

Natividad concuerda con Efigenia de qué el zapoteco significa “estar vivas” y que eso les da un reconocimiento social muy fuerte, por que las hace poderosas de la palabra, ella tampoco habla español. 

“Aquí las personas aprenden español hasta que ingresan a la primaria, para comunicarse todo es zapoteco, mi hija de 4 años no pronuncia una sola palabra en español y es motivo de orgullo, aquí nadie se lamenta de no hablar  español”. 

Las dos mujeres desde su hogar son guardianas del zapoteco, según datos del censos del 2010 indicaron que en Tehuantepec, la otra capital de los pueblos zapotecos en el Istmo, sólo quedan menos de cuatro mil hablantes de una población de 61  mil 872 habitantes.

 

*El zapoteco del Istmo en cifras 

Mientras que en Álvaro Obregón, agencia municipal de Juchitán y Santa Rosa de Lima que pertenece a San Blas Atempa son las dos comunidades zapotecas que cuentan con el mayor numero de hablantes. 

Tlacotepec con una población de mil  221, sólo lo hablan 358 personas. Ixtepec con una población de 26 mil 450 habitantes, registra sólo cinco mil  31 hablantes. En Bixhahui o Chihuitán el zapoteco hace tiempo que se borró de la memoria de sus habitantes. 

Víctor Cata, historiador y lingüista de origen zapoteca  explica que fue a mediados del siglo XIX que México como país adoptó la política publica de desaparecer a las lenguas indígenas por considerarlas como “dialectos que hacían más ignorante y tontos a la población hablante”. 

“Ahora se lucha contra esa política del Siglo XIX que borró a muchas lenguas de México, por fortuna tenemos todavía hablantes del zapoteco y las mujeres ocupan un lugar muy importante, en especial las abuelas porque ellas son transmisoras de las palabras, de los cantos, de los chistes y de una serie de signos que dulcemente conquistaba nuestro corazón y mente”, indicó. 

Resaltó que son las mujeres es decir “abuelas, mamás y tías” quienes son consideradas transmisoras de la lengua materna el zapoteco y recordó que a través de cantos de cuna y consejos de cómo enfrentar la vida que los hablantes heredaron esta forma de comunicación. 

“La belleza del mundo es que hay matices, nosotros los zapotecos  somos una de ellas, la mejor escuela para aprender un idioma y una lengua son las casas, los hogares, por eso celebro mucho la presencia de la mujer en especial de las abuelas que son las educadoras,  las continuadoras de la tradición del mantenimiento de la lengua”, dijo. 

El historiador quién actualmente realiza trabajos de investigación filológica con los abuelos zapotecas para recabar información sobre los sonidos y palabras informó que además de Juchitán, los pueblos como Santa María Xadani y Álvaro Obregón conocido como (Gui’ xhi Ro’) son los que han conservado más su lengua, pues sus niños y niñas lo hablan fluido que inclusive cantan y hacen rimas y chistes con el zapoteco. 

“Me estoy metiendo a documentar sermones y todo lo que los ancianos digan, es un registro del idioma zapoteco el que estoy haciendo además de dar conferencias y promover la lengua a través de un espacio digital, estoy haciendo uso de la tecnología a favor de las lenguas indígenas y eso es maravilloso”, señaló. 

Víctor Cata junto con Natalia Toledo  han sido impulsores del zapoteco a través de un taller que se llamó “El camino de la iguana” como una iniciativa del pintor juchiteco Francisco Toledo. 

“No queremos que la historia solo quede en los museos, la queremos viva y una de ellas es el idioma, porque gracias a las lenguas indígenas hay poetas, textos y libros en zapoteco y mucha gente quiere conservarlo, como les digo nuestra  casa es la mejor escuela y las principales transmisoras son  las abuelas, madres y tías”, concluyó.

Diana Manzo / Agencia de Noticias Istmopress

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