Están desaparecidos, pero tienen nombre, apellido y origen étnico que hay que nombrar:  Colectivo HIJOS

*Gabriel Gaspar Vásquez, indígena ayuuk desapareció hace dos años y medio en manos de presuntos militares marinos

#Juchitán 30 Ago (#Istmopress) – En memoria de las personas indígenas desaparecidas en el país y para exigir verdad y justicia , el Colectivo Hijos por la Identidad y Justicia, contra el Olvido y el Silencio “HIJOS” lanzó a través de las redes sociales  un cartel memorial y fotografías,  con nombres y apellidos con la finalidad de hace visible quienes son e incluye el rasgo étnico, es decir  cual es su rasgo étnico, qué hacían y como era su actuar dentro de la comunidad.

 

Víctor Pineda Santiago (zapoteco), Tomás Pérez (Tutunakú), Daniela y Virginia Ortiz Ramírez (Triqui), Solón, Amafer, Venustiano y Armando Guzmán Cruz (P’urhépechas), Gabriel Gaspar Vásquez (Ayuuk/Mixe) entre otros indígenas aparecen en carteles y fotografías  como parte de una campaña para recordarlos y para que no se olviden sus historias, porque en su mayoría son hombres y mujeres que fueron luchadores comunitarios y que por alguna y otra razón se los llevaron sin dejar rastro.

 Evo Morales

La poeta y escritora zapoteca, Irma Pineda Santiago, hija del desaparecido político de origen Binnizá (zapoteco), Víctor Pineda Henestrosa habló de la importancia de darle rostro a los desaparecidos, porque ellos tienen nombre y apellidos y representan a su comunidad.

 

Precisó que la intención que tienen los carteles, y difundirlos es recordar que las personas indígenas que han sido desaparecidas tienen historia, y lo mejor es traerlas a la memoria, tenerlas siempre presente, que no sean olvidadas y seguir buscando verdad y justicia.

 

Irma Pineda expresó qué durante mucho tiempo en la búsqueda de sus seres queridos, diluyeron un poco la identidad como personas originarias de un pueblo, como gente que tiene cultura, una comunidad y al ser desaparecidas de una manera forzada, fueron arrancadas de su entorno, de su cultura.

 

“Muchas y muchos de los desaparecidos eran miembros muy activos de sus culturas y tradiciones, cuando se les arranca de su comunidad, se arranca también gran parte de su población, por eso no queremos   que se olvide que ellos existen”.

 

 

 

 

 

*Gabriel Gaspar Vásquez, indígena ayuuk desapareció hace dos años y medio en manos de presuntos militares marinos

 

Una fotografía de Gabriel Gaspar Vásquez, indígena ayuuk de 32 años de edad, una denuncia ante las autoridades de justicia por desaparición forzada y una ficha de identidad de búsqueda, ha servido para que Leticia Martínez Borja, esposa de Gabriel no deje de buscarlo porque confía que sigue con vida.

 Desaparecidos y tienen nombre

El joven nacido en la comunidad de San francisco Jayacaxtepec Mixe, agencia municipal del municipio de Totontepec Villa de Morelos,  se fue en marzo del 2018 con destino a Nuevo Laredo, Tamaulipas, pero desde el 27 de ese mes y año no ha sabido nada de su vida.

 

Según relató, su esposo dejó la comunidad para ir a los Estados Unidos de América en busca de un empleo que le generará condiciones optimas para su economía, pues el sueño de ambos era construir su vivienda para vivir con sus dos hijas menores de edad.

 

Su marido le hablaba que se encontraría en Tamaulipas con un amigo, pero nunca más se enteró que pasó, hasta que cierto día a través de una entrevista en medios de la comunicación, la esposa de su amigo relató que fueron detenidos de forma violenta por militares de la Secretaría de Marina Armada de México y ella logró escapar con vida, por eso los responsabilizó de desaparición forzada.

 

El caminar ha sido largo y tormentoso, pues ahora ella tiene que buscar recursos como medica homeópata para mantener a sus hijas, su cuñada y los familiares de Gabriel le ayudan, pero su mayor anhelo es encontrarlo con vida y que exista justicia y castigo para los que se lo llevaron.

 

“Ahorita se espera un amparo ante el juez federal para que se siga buscando a mi esposo, hasta ahora no hay nadie detenido, responsabilizamos a la Marina por todo lo que nos está pasando”.

 

Leticia recordó que su esposo era un hombre noble y servicial y no es justo que él y toda su familia vivan desesperación y   tristezas por su ausencia.

 

“La gente del pueblo me ha apoyado, me siento solidarizada, me siento apoyada y eso es bueno, porque mi esposo era una persona que nunca le hizo daño a nadie, y lo que a él le pase nos duele a todos en la comunidad”.

Diana Manzo / Agencia de Noticias IstmoPress

 

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