Desplome de la capilla Santa Cruz del panteón Marte Santo.

#UniónHidalgo 5 Sep (#Istmopress) – El año 2017, dejó muchos sinsabores en cuanto al patrimonio edificado de los pobladores de Unión Hidalgo, tanto heridas materiales, físicas y de fe. Uno de varios inmuebles que sufrió estragos en el panteón Marte Santo, es la capilla que se ubica en la actualidad en lo que antes era conocido como Ranchu Gubiña Guete’.  A la llegada de  unificación de los ranchos para conformar el núcleo de población en el año 1882. Con el nuevo trazo se destinó para el panteón municipal el lado sur donde se ubica. 

Al interior del Panteón Municipal denominado Marte Santo, se edificó la capilla para adorar a  la Santa Cruz,  que conocemos como Pasión Marte Santo.  La religión católica combinada con aspectos tradicionales y una religión con fuertes ecos anteriores a la conquista sigue presente en muchos de nuestros pueblos zapotecos actuales. (Ruiz Medrano Ethelia 2011) En efecto así, lo demuestra la celebración anual, los habitantes de Unión Hidalgo visitan las tumbas de sus deudos, durante la semana Santa o  cuaresma. 

La función de la capilla era mantener los rezos previos a esta celebración y además servía para dedicarle las últimas palabras al difunto, con la construcción de una capilla de la Santa Cruz de los Pescadores en las inmediaciones de la población y cercana al panteón,  luego se construyó una pérgola por el año 2005, en su interior una mocheta recubierta con loza corriente, por ubicarse en la entrada del panteón suplantó  el acto fúnebre que se efectuaba en la capilla de Pasión  Marte Santo de esta manera, quedó en desuso.

Muy pocas personas recuerdan este ritual y cada año si tenían la oportunidad de visitar al santo, dejarle flores y veladoras, se acercaban,  un señor de nombre David y apodado “De bele” fue notoria su actividad de estar al cuidado de la capilla, habilitó con ayuda de las personas altruistas un adosamiento de techo de láminas como corredor en sustitución del techo de tejavana.

Brindó entre sus servicios como panteonero, la siembra de cocoteros en el área correspondiente a la capilla, construyó un tanque de obra para almacenar agua potable, para que la gente que visitaba su difunto les fuera posible proveerse del líquido, también mantenía limpio el sitio, cada año, este patio frontal de la capilla era ocupada por las comerciantes durante la celebración del Marte Santo, por lo general mujeres que ofrecían todo tipo de dulces típicos y las famosas “regañadas” una especie de buñuelos escarchados con azúcar y carmín, muy propio del acontecimiento.

Con estos cuidados por década prodigados por el panteonero, al parecer la capilla se mantenía en fortaleza y en pie, pero por el sismo perdió el techo a dos aguas, grietas en las paredes de ladrillo, de la bóveda, caída del frontón en forma de arco, además gente inescrupulosa han sustraído puertas, ventanas y nichos, solo se puede apreciar  hoy una ruina.

Este inmueble, podría rehacerse, darle el valor que representa, pero se requiere de mucho esfuerzo y conciencia, mucha sensibilidad por parte de quienes ocupen el cargo apropiado, y que merecen ponerle la atención debida, a 4 años por cumplirse el 7 de septiembre, nadie ha movido un solo escombro de este inmueble que cobijó las almas de quienes se nos han adelantado

 

Víctor Fuentes / Agencia de Noticias IstmoPress

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