Mujeres Istmeñas en el periodismo y la libertad de expresión

#Juchitán 7 Jun (#istmopress) – Las mujeres periodistas según datos  del Informe Mundial sobre la Condición de la Mujer en los Medios de Comunicación hacen  el 37 por ciento  de las noticias que se difunden a nivel mundial. En el Istmo de Tehuantepec las mujeres periodistas siguen siendo minoría sin embargo su lucha es constante para hacer lo que les apasiona,  que es el periodismo.

La libreta, el lapicero, el chaleco, la cámara fotográfica o video, la grabadora, el celular, sin olvidar en la época de lluvias el paraguas, el impermeable y las botas  que no pueden faltar;  son las herramientas básicas que se hayan en las bolsas de toda  mujer que se dedica al ámbito periodístico.

El año pasado según la organización Articulo 19, Oaxaca ocupó el segundo lugar de agresiones  a comunicadores con 60 casos, solo 11 más que la Ciudad de México que se ubicó en el primer lugar, posteriormente Veracruz, con 58; Puebla, 28; y Guerrero, 26.

Ser periodista es un  oficio poco remunerado, apenas y unas cuantas gozan de prestaciones de ley como son seguro social, aguinaldo y reparto de utilidades , además de la discriminación que viven, algunas mujeres periodistas sufren desprestigios por el trabajo que realizan y la constante relación con los hombres, todo esto lo han tolerado, y actualmente luchan porque la libertad de expresión se ejerza sin violencia.

Están conscientes  que entre mujeres también se dan los celos y el egocentrismo pero también han asimilado que si no se unen, la violencia cada vez las alejará y también será un factor limitante para ejercer el periodismo libre y con sororidad.

Guadalupe Ríos actualmente directora de una estación de radio en Juchitán y conductora de un noticiario “Sin limites”,  fue la primera corresponsal de un medio nacional  en el Istmo de Tehuantepec en el año de  1991, y a la par de su trayectoria también aparecieron periodistas  como, Martha Izquierdo, Dioscelina Trujillo, María Elena Ramírez  y Roselia Chaca.

Poco después surge Ivonne Flores, Águeda Calderón y también Génesis Abigail Cisneros López sin olvidar a Conny Baigorria, Norma Guzmán, Isabel Quecha, Soledad Vásquez,  Celina Padilla y también Guadalupe Anguiano, quién recientemente falleció entre otras mujeres periodistas de esta zona oaxaqueña.

Del año  2000 a la fecha, ARTICLE 19 ha documentado el asesinato de 106 periodistas en México, en posible relación con su labor periodística. Del total, 98 son hombres y 8 son mujeres.

De estos, 33 se han registrado durante el actual mandato del presidente Enrique Peña Nieto: 8 en Oaxaca y 7 en Veracruz, entidades con el mayor número de asesinatos en este sexenio.

La mayoría de ellas son solteras, otras son jefas de familia y tienen la responsiva de cuidar a sus hijos y  otras más  hacen el rol de esposa, madre y periodista, sin embargo todas ellas están comprometidas socialmente, su único objetivo es brindarle a la sociedad información veraz y con ética.

Las periodistas del Istmo coinciden que sin libertad de expresión no hay periodismo, pero reconocen que esa libertad cada vez está más   difícil ejecutarla porque se vive un periodo muy violento en este país.

Como mujer y periodista explican las comunicadoras istmeñas que ha sido difícil porque es una profesión dominado por hombres, y su mayor reto es demostrarlo con trabajos donde resalten el periodismo humano y de compromiso social.

Las primeras comunicadoras del Istmo como son: Guadalupe Ríos, Martha Izquierdo, Dioscelina Trujillo y María Elena Ramírez comparten que tuvieron que romper estereotipos de mujeres en una sociedad patriarcal como en el que se desenvuelven.

“Para las mujeres esta profesión es mucho más riesgosa, por qué esta comprobado que nosotras  somos más comprometidas con nuestra vocación, misión, por qué además es más difícil que lleguen a corrompernos”, expresó Dioscelina Trujillo, periodista del Sol del Istmo y conductora de un noticiero vespertino en Juchitán.

Roselia Chaca (corresponsal del Universal)  y Martha Izquierdo (gerente general de una radiodifusora en Ciudad Ixtepec y conductora de noticieros en la 100.7 FM)  coinciden que no fue fácil abrirse el paso con los hombres periodistas, y la opción fue convertirse en aliados, hoy en día, su trabajo es el que habla por ellas.

 

María Elena Ramírez y Guadalupe Ríos recalcaron que como mujeres ha sido un reto enorme involucrarse en los medios de comunicación, porque el machismo ha estado implícito, por lo que de igual forma tuvieron que aliarse a los hombres periodistas y así salir al paso en lo que les apasiona.

 

“Ser periodista no solo es saber contar las cosas o narrar bonito, sino comprobar los hechos, salir a la calle, enfrentarte con un mundo gigante de cosas, abandonar a tu familia, vivir violencia de género y también física, sicológica y emocional, pero aún así con todo esto, el periodismo es hermoso”, refirieron.

Las nuevas generaciones de comunicadoras como Águeda (periodista de televisión) , Ivonne (editora del Diario El Sur y corresponsal en el Istmo de Adiario)  y Génesis (Periodista en el semanario Oaxaca Obrera)  reconocieron que del periodismo han escuchado que es un oficio muy  peligroso, mal pagado, dedicación de tiempo completo,  y lo han comprobado, pero no ha sido suficiente para dejarlo.

“Día a día vemos como el periodismo se está volviendo más violento, hace 10 años que comenzamos lo veíamos lejos, allá en los estados del norte, la realidad es que ahora vive con nosotros, violencia no significa que nos lleguen a asesinar, sino la violencia de género, de aquellos funcionarios que apenas y te ven entrar a su oficina y te dicen que guapa estás o quieren invitarte al cine o a comer, pocos entienden que ser periodista y mujer es vivir un doble riesgo”, expresaron.

Ser observadora de la realidad y no denunciarlo es un pecado para el periodista, las mujeres comunicadoras del Istmo lo han hecho, le han apostado a contar historias y contar un periodismo más humano.

 

* La libertad de expresión en México se mancha cada vez más de rojo

 

¿Se ha tornado difícil ejercer el periodismo? , Sí, aseguran las mujeres comunicadoras del Istmo, ¿Es imposible? No señalan,  porque es un compromiso social, no lo cambiaríamos por nada del mundo, ser periodista es nuestra forma de vida, y solo  fhay que ejercerla con responsabilidad y ética, expresaron.

En este 2017 seis periodistas han sido asesinados en México, el  último fue Javier Valdez, el fundador del semanario RíoDoce, en Sinaloa y corresponsal del diario La Jornada. Sin embargo, la impunidad en los asesinatos de periodistas prevalece en el 99.75% de los casos según el  Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado, en un estudio sobre la

libertad de expresión en el país.

México es el  tercer país a nivel mundial  más peligroso para ejercer el periodismo, debajo de  Siria y Afganistán, según datos de Reporteros Sin Fronteras (RSF).

 

La Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de

Expresión, de la PGR, contabiliza 105 periodistas asesinados por su labor de 2000 a 2016.

 

En este año los seis periodistas asesinados son:

 

2 de marzo. Asesinan a Cecilio Pineda Brito, un periodista independiente en Guerrero.

 

19 de marzo. El columnista Ricardo Monlui fue acribillado en Veracruz. El periodista escribía en El Diario de Xalapa, perteneciente a la Organización Editorial Mexicana.

 

23 de marzo. Miroslava Breach fue tiroteada afuera de su casa en Chihuahua, ella

era corresponsal de La Jornada y era colaboradora del periódico Norte de Ciudad Juárez.

 

14 de abril. En la ciudad de La Paz, el periodista Maximino Rodríguez fue asesinado. El

crimen ocurrió en el estacionamiento de una plaza comercial, donde había acudido a

realizar compras en compañía de su esposa.

 

2 de mayo. Asesinan a Filiberto Álvarez, reportero de una radio de Morelos, al salir de su

programa, en el municipio de Tlaquiltenango. Su cuerpo registró al lo menos tres impactos

de bala.

 

15 de mayo. Javier Valdez, un reconocido periodista mexicano que por años cubrió temas

de narcotráfico en Sinaloa, fue asesinado el lunes cerca del semanario donde trabajaba,

informaron autoridades en medio de una reciente ola de violencia que ha dejado otros

miembros de la prensa asesinados y ha posicionado a México como uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.

 

El año pasado, la organización Articulo  19 presentó  su informe anual “Libertades en Resistencia” sobre violencias contra la libertad de expresión e información.

 

Durante 2016 esta organización registró 426 agresiones contra la prensa, se trata del año más violento para la prensa en México. Las agresiones continúan en aumento, esta vez 7% más respecto a 2015, cuando se documentaron 397.

 

El año pasado 11 periodistas fueron asesinados.   Según  articulo 19, El gobierno mexicano no ha encontrado la solución a la violencia contra la prensa, al contrario, ha permitido que las condiciones para ejercer el periodismo se vulneren aún más. Su inacción deja que la impunidad prevalezca en el 99.7% de los casos. El mensaje es claro, sin verdad ni justicia, la prensa es blanco fácil de sus agresores.

 

Esta situación es todavía más preocupante cuando el 53% de las agresiones contra la prensa en 2016 fueron cometidas por funcionarios públicos de distintos niveles de gobierno. Incluyendo, 2 ejecuciones extrajudiciales de periodistas.

 

Por tipo de agresión, los ataques físicos o materiales fueron mayoría, con 81. Le siguen las intimidaciones, con 79; las amenazas, con 76; las privaciones ilegales de la libertad, con 58; y los actos de hostigamiento o acoso, con 58.

 

Diana Manzo/Agencia de Noticias Istmopress

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