El maestro  y   el hijo de un luchador social que se esfumó entre las nubes: Héctor Pineda Santiago.

#Juchitán 23 jun (#Istmopress) .- Héctor Pineda Santiago desde el pasado lunes 13 de junio acude todos los días al canal 33 en Juchitán, en el plantón que sus compañeras y compañeros maestros de la sección 22 de la CNTE realizan como parte de su rechazo a la reforma educativa y la libertad de presos políticos.

Él junto con sus compañeros se han unido a la lucha magisterial que comenzó el 15 de mayo, con la única finalidad de luchar contra una reforma educativa que sostuvo no mejora la calidad educativa sino obedece a intereses financieros de los gobiernos.

Es maestro por convicción de vida, y aunque estudió sus estudios profesionales de ingeniería en sistemas computacionales, más tarde decidió seguir los senderos de su madre Cándida Santiago e ingresó a la normal superior en donde se especializó en Español y posteriormente concluyó una maestría en educación.

Héctor decidió ser maestro por herencia de su padre, el profesor Víctor Pineda Henestrosa “Víctor Yodo” a quién solo conoció por fotografías y por historias de su madre y abuela.

Tenía solo un año de edad, cuando su padre desapareció de la tierra de las nubes, su natal Juchitán, un martes 11 de julio de 1978 por elementos de las fuerzas federales quienes “se lo llevaron sin dejar rastro alguno” cuando regresaba de un partido de beisbol para encontrarse con campesinos, a quienes asesoraba para no permitir más abusos de los terratenientes de su pueblo.

La lucha de resistir ante una injusticia no le es ajeno al joven maestro, quién con su mochila en hombro deambula de un lado a otro en el campamento de la resistencia y la barricada cultural, como ha nominado a este bloqueo que suma más de una semana en el canal 33.

En este campamento, Héctor observa a su alrededor y su mirada fija en Alejandrina López de Magariño, una mujer de avanzada edad pero con un corazón joven y esperanzador.

“Cada que veo a Na Alejandrina, la mamá del maestro Heriberto Magariño López-(detenido por fuerzas federales el pasado 10 de mayo, encarcelado en el penal de Hermosillo Sonora y acusado de robar libros de textos gratuitos), entonar con su voz dulce una consigna y derramar unas lagrimas, me recuerda a mi abuela, una mujer que desde que mi padre desapareció no se cansó de luchar, y a pesar del desgaste de su corazón no perdió las esperanzas hasta que falleció, por eso unas lagrimas se me salen cada vez que la veo”, expresó.

Héctor ha cumplido 18 años de servicio en el magisterio oaxaqueño, en su mente nunca ha pasado cambiar de dirigencia, siempre ha sido de la sección 22 porque aseguró como ella “no hay dos”.

Sostiene que la sangre de luchador social la heredó de su padre, pero también dice de los zapotecos, de su raza indígena, del cual está orgulloso.

Para el profesor de nivel secundaria los motivos por el cual apoya la lucha magisterial son muchos, el primero por convicción porque es orgullosamente maestro y segundo por que es hijo de un desaparecido político y sus ideales exigen justicia.

Dijo que esta lucha no busca violentar el estado de derecho de otras personas, porque lejos de molestar por las manifestaciones, la ciudadanía debe entender que la reforma educativa y las otras más van más allá de lo que el gobierno dice, lo que significa que afectará considerablemente la vida social de un país.

“Los maestros no luchamos para nuestro beneficio o porque nuestros intereses vayan a quebrantarse, luchamos por que esta reforma educativa no pase, no tememos a la evaluación sino que es necesario su replanteamiento, lo que el gobierno quiere es “evaluar, despedir y después guiar”, cuando lo primero que necesitamos es capacitarnos hacia una evaluación con cursos, trabajo de campo y después que nos evalúen”, expresó.

Lamentó que el gobierno solo busque la criminalización de los dirigentes, en vez de buscar el dialogo y ser consciente de que si a la reforma educativa hay que hacerle cambios, que se los haga, el fin es la paz y tranquilidad social.

“Pienso que como todo es necesario una reforma pero no que afecte socialmente al país, el gobierno confunde diciendo que nosotros somos radicales, que la reforma en ningún momento cobrará cuotas a los padres, pero así está asentado, es urgente una revisión profunda desde sentido administrativo, las leyes secundarias son las que mas lesionan, nosotros no defendemos privilegios, estamos dispuestos a evaluarnos pero que eso no signifique una sanción”, recalcó.

Héctor es también padre de familia, tiene dos hijos y su esposa es maestra, ellos también son su motivo de lucha porque no quiere un Oaxaca que siga hundido en la ignorancia, porque aseguró el gobierno eso quiere, que los oaxaqueños no despierten.

“Ser maestro es también salir a las calles y luchar contra la ignorancia, el gobierno no quiere estudiantes con pensamiento crítico, con decisión, sino estudiantes mecanizados que solo sean repetidores de un estado fascista, nos tienen miedo porque saben que no les tenemos miedo”, expresó.

Héctor está consciente que en esta jornada de lucha que se ha extendido más de 30 días sin descanso alguno, sus ojos piden gritos de paz y diálogo y con ello volver a las aulas y seguir generando mentes criticas que mejoren la calidad social de su estado, Oaxaca.

Diana Manzo/Corresponsal

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