El cartero, un oficio de leyenda

#Juchitán 12 nov (#istmopress).- Unos 20 kilómetros en moto o en bicicleta recorren los carteros a diario  para la entrega de correspondencia en la ciudad de Juchitán, este servicio postal ha ido en decadencia en cuanto a nuevas plazas, desde hace ocho años ingresó el ultimo trabajador.

Con el silbido peculiar llegan a las casas apresuradamente, descienden de sus motos o bicicletas  y  tocan con mucha efusividad su silbato  dos veces, de su bolsa extraen la correspondencia , sí ven que nadie sale, la depositan en el buzón o  la introducen debajo de la puerta y se van, lidian con los perros callejeros o las malas caras,  sin embargo cumplen su travesía, son los carteros, quienes festejan su día este 12 de Noviembre.

Con la nueva reforma de pensiones del ISSSTE todo cambió, ahora no importan los años de servicio sino la edad. Oscar Toledo Ruiz, de 51 años de edad y 29 años y seis meses de  servicio como “cartero”, expresó que pese a todo “el correo se niega a morir” aunque para el gobierno actual de Enrique Peña Nieto así pareciera.

Oscar Toledo Ruiz, inició su actividad como cartero en el año de 1985, trabajó 8 años en el estado de México y en 1994 ingresó a la oficina de correos de México de Juchitán.

El servicio postal mexicano, antes llamado “Correos de México”, es una empresa que depende del gobierno federal   pero a modo descentralizado desde el año de 1986, lo cual mantiene a la “mano de Dios” beneficios como entrega en cumplimiento de  uniformes y el sistema de pensiones que se regula a través del ISSSTE.

Los carteros y empleados postales de la oficina de Juchitán laboran de 8:00 de la mañana a 16:30 horas, anteriormente lo hacían hasta las 20:00 horas, sin embargo la falta de personal ha ocasionado que solo sea el turno matutino.

Oscar recordó que en el año 2006 con la llegada de Felipe Calderón Hinojosa parecía que el Servicio Postal Mexicano tendría  su segundo aire como lo fueron sus años de gloria en los años ochenta, al contrario sobrevive como puede y con la pasión de cada uno de los empleados que a diario cumplen su faena en las calles y avenidas.

En el 2006  contrataron a mil 500 personas en todo el país, dos de ellos ingresaron a la oficina de Juchitán, al año siguiente fueron despedidos por falta de presupuesto y desde entonces se mantienen los mismos de hace ocho años.

En Juchitán son cinco carteros, quienes  comienzan  a temprana hora,  su primera función es seleccionar las cartas de acuerdo a su zona geográfica de distribución y  la mayoría recorre 20 kilómetros diarios.

“Aquí llegamos temprano, seleccionamos la correspondencia, vivimos gracias a las empresas que dan notificaciones vía correo, como son las telefonías y bancos, así como empresas que venden productos de belleza y la revista selecciones, y también de los niños y niñas, quienes todavía se ilusionan de enviar cartas a sus amigos y amigas vía correspondencia”, expresó.

Como dijera Pablo Neruda en su libro “El cartero”, son seres que se encuentran con la vida sin importar los días de desconsolado vagabundeo, ellos cumplen con la sociedad, por quienes trabajan y dan lo mejor de sí.

Desde hace unos diez años,  la entrega de cartas tradicionales ha descendido pero se niega a morir, a diario entregan 10 cartas tradicionales, cuando antes eran más de cincuenta y principalmente son los menores de edad, estudiantes de quinto grado de primaria.

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Enviar una correspondencia tradicional no cuesta mucho, lo mínimo son siete pesos y un máximo 20 en un sobre de 20 gramos y cuando no son recibidas por que el destinatario  no habita en el lugar, se remiten al departamento de Rezago en México.

“Las cartas de amor  y de amistad todavía se envían, pero ya no como antes, la tecnología nos ha suplido, ahora lo que nos mantiene vivo es el servicio de paquetería acelerada a través de Paquetería Mexpost, si esto no funcionará creo ya hubieran cerrado el Servicio Postal Mexicano”.

Oscar puntualizó que el servicio de Paquetería Mexpost  envía productos a los Estados Unidos, principalmente de clientes de la zona oriente (Chahuites. Tapanatepec, Niltepec y Zanatepec) y de la zona ikotjs de San Dionisio del Mar.

“A diario se van a la unión americana entre 35 y 40 paquetes, son ellos, los que han hecho funcional nuestro trabajo,  tienen familias migrantes en la Unión Americana, gracias a ellos seguimos vivos, pero a nosotros nos siguen pagando igual, cobramos un sueldo de 3 mil 500 pesos quincenales, que  con esta crisis económica nos la vemos muy difícil familiarmente hablando”, expresó.

LA MALA NUMERACION Y LA INSEGURIDAD LOS ATRASA

El cartero puntualizó que en Juchitán existe una duplicidad de colonias populares y también una mala numeración, lo cual dificulta su labor diaria.

Aseguró que colonias como Emiliano Zapata, Heliodoro Charis Castro y Tierra y Libertad se repiten, al igual que los “S/N” que complica la entrega eficaz de la correspondencia.

Señaló que la ciudad cuenta con una numeración irregular y que lamentablemente la sociedad no coopera para cambiar su número de casa con la excusa de que tiene sus escrituras hechas, por lo que dijo las cosas serán cada vez más complicadas para la entrega.

“Algunos compañeros que acuden a las colonias lejanas y peligrosas tienen que “cooperar” con los grupos de personas que les piden dinero para que no les hagan nada, es difícil ser cartero, pero nos gusta, llevamos más de 20 y 30 años algunos y seguimos firmes como el primer día cuando nos dieron nuestro morral, la bicicleta y la gorra”, concluyó.

Con información de DIANA MANZO/CORRESPONSAL

 

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